miércoles, 29 de agosto de 2012

Poema de Cherubina de Gabriak


IV
Mira en el espejo,
mira y no te alejes.
Allí no están tus rasgos,
allí, en el espejo, viva,
está tu otra.

lunes, 23 de julio de 2012

Midnight City de M83: el refugio de los freaks.

Ya que están escuchando la música de mi reproductor (al cual pueden ponerle pausa en cualquier momento aquí a la derecha), he decidido escribir sobre el video musical Midnight City de la banda M83, el cual me hizo reflexionar sobre el papel que jugamos algunas personas de mi generación quienes, hace muchos años en la secundaria, fuimos considerados los freaks e inadaptados de nuestros entornos sociales, demostrando desde entonces una personalidad que se negaba a seguir las normas de la cultura dominante. 

Y en eso encuentro mucho parecido con los niños índigo del video de M83. Niños con poderes inimaginables que son reclutados en un centro donde -aprovechando que aún son niños- se les va a moldear para que actúen de la manera que quiere la sociedad, o el gobierno, o quien sea que los tenga ahí.

Esos niños éramos nosotros. En la mayoría de los casos que conozco (de amigos y conocidos), esas personalidades únicas mutaron en una agudeza intelectual y una sensibilidad con respecto a las pasiones que a cada uno nos han movido desde siempre: los melómanos siguieron la vertiente de la música independiente, otros se internaron en las novedades del diseño gráfico o el arte, los menos en la literatura, el anime, el cine, el teatro, las ciencias sociales e incluso en carreras como Ingenierías, Matemáticas Aplicadas, Psicología, Biología o Medicina, logrando ser exitosos o al menos fieles representantes de sus campos de estudio.

Para este tipo de personas que yo conozco bien -y que sin embargo hoy viven muy lejos de mí-, todo va relacionado a la búsqueda de un entendimiento del mundo por medio de lecturas de hechos históricos, canciones, piezas fílmicas, libros de cómics o de autores que admiramos (ya seans héroes de las artes, de la fantasía o de las ciencias).

De esta admiración y re-lectura de nuestros ídolos, hemos pasado por un proceso liberador que fue de la imitación, a la asimilación, a la apropiación, a la expresión personal, y así muchos de nosotros terminamos haciendo nuestros propios intentos creativos: arte, música, textos, visuales, ropa, videojuegos, formulas. Un mejor entendimiento del mundo.

Así que insisto que los niños de Midnight City nos representan, pues también nosotros decidimos salir de esa "escuela" en la que se nos iban a enseñar las reglas de un juego que no deseábamos jugar. Y aunque en algún punto sentimos miedo (como le pasa a los niños en el video de M83 cuando los adultos los persiguen por el bosque), nosotros preferimos ser libres, ir más lejos, probar nuestra fuerza a solas y como lo hace ver mi parte favorita del video (cuando el niño está solo, dando la cara al sol, y de repente su compañera lo toma de la mano): sabemos que no estamos solos en este mundo y que caminamos junto a los demás freaks, si no es en persona, al menos a través de esa "ciudad a la media noche" que es la Internet.

sábado, 21 de julio de 2012

Yo la quiero por muchas más razones que vosotros

Carlos Salem

No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza
por eso de que sus caderas...
ya sé de sobra que tiene esa sonrisa
y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da
pero además la he visto seria ser ella misma
y en serio que eso no puede escribirse en un poema

por eso, eso que me cuentas de que mírala cómo bebe las cervezas
y cómo se revuelve sobre las baldosas
y qué facil parece a veces enamorarse

todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo
de seguir vivo
y a la mierda con la autodestrucción...
todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé
desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre

pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente
para decirte, venga, hazte un peta y me lo cuentas
no sabes lo que es despertarte y que ella se retuerza y bostece,
luego te abrace,
y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.
así que supondrás que yo soy el primero que entiende
que pierdas la cabeza por sus piernas
y el sentido por sus palabras
y los huevos por un mínimo roce de mejilla.

que las suspicacias,
los disimulos cuando su culo pasa,
las incomodidades de orgullo que pueda provocarte
son algo con lo que ya cuento.

quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada,
que hace tiempo que escribo los míos.
que yo también la veo.
que cuando ella cruza por debajo del cielo sólo el tonto mira al cielo.
que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior.
que conozco su voz en formato susurro
y formato gemido
y en formato secreto.

que me sé sus cicatrices
y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo
para conseguir que se ría,
y me sé lo de sus rodillas
y la forma de rozar las cuerdas de una guitarra.

que yo también he memorizado su número de telefono
pero también el número de sus escalones
y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías.
que no sólo conozco su última pesadilla,
también las mil anteriores,
y yo sí que no tengo cojones para decirle que no a nada
porque tengo más deudas con su espalda
de las que nadie tendrá jamás con la luna
(y mira que hay tontos enamorados en este mundo).

que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella,
rendida a ese puto milagro que supone que exista.

que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos,
y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que le puso el camino,
y la he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana:
no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.

que lo de "mira sí, un polvo es un polvo",
y eso del tesoro pintado de rojo sobre sus uñas
y sólo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre.

que te entiendo
que yo escribo sobre lo mismo
sobre la misma
que razones tenemos todos
pero yo muchas más que vosotros.

.

martes, 12 de junio de 2012

De cómo el lenguaje define una actitud

No soy pro-aborto ni estoy en contra de él, creo que es algo relativo que debe juzgarse en base a las circunstancias por las que está rodeada la persona.
Sin embargo, también creo que los estadounidenses la mayor parte del tiempo lo toman a la ligera, por ello hay tantas leyes que lo defienden, clínicas que lo realizan y mujeres que lo contemplan como una opción más de control natal.
Apegándome al hecho de que la cultura se basa en el lenguaje, mi teoría es que los americanos, desde su idioma, observan con indiferencia el hecho de un embarazo. Pues en español, desde que la mujer está embarazada, en términos médicos decimos la madre, mientras ellos dicen the mother-to-be, lo cual se traduce a "la que será madre". Es decir, que nosotros concebimos a la mujer encinta como ya una madre con un hijo, mientras ellos no le llaman 'mother' hasta que da a luz.
Otro ejemplo es el hecho de cómo llaman al feto. En el español común la embarazada comienza a decirle mi bebé desde un principio, mientras que las gringas dicen my unborn son, que se traduce como mi hijo no nacido.
He estado leyendo un manuscrito interesantísimo de mi amigo portugués José A. Jarimba, quien pronto lo publicará como libro y está en inglés. Él habla de las malformaciones congénitas que todos tenemos, pues nuestros dos lados del cuerpo son asimétricos, y esto se debe a la postura en que nuestras madres dormían cuando nosotros vivíamos dentro de ellas.
Pero más allá de lo que he aprendido sobre embriología, me llamó la atención esta cuestión lingüística, la cual me hizo pensar en la frialdad norteamericana de las madres para con sus hijos. Incluso la palabra aborto en español tiene muchísima más fuerza, pues en inglés lo usan en la vida cotidiana como sinónimo de 'abandonar', mientras nosotros no empezamos a verlo así hasta la era de las computadoras... o hasta la era del aborto mismo.

miércoles, 18 de abril de 2012

La poesía en tiempos de Internet.

De unos años para acá me he estado preguntando sobre la rentabilidad de la poesía, luego de que en mis días universitarios escuchara por primera vez una discusión pesimista sobre el futuro de ésta (rebatido en aquél momento por David Huerta), donde se decía que la poesía desaparecería, que la misma función para la que nació hace miles de años, la desempeñaban entonces la música, el cine y los medios de comunicación. No sólo eso, sino que más tarde, la constante invención de hobbies impulsados por las redes sociales o los videojuegos, y el poco tiempo del hombre y la mujer modernos para sentarse a leer un poema -entre empleo, familia y vida social-, paulatinamente iban a acabar con el consumo y la utilidad de la poesía.
Bueno, ésto sí que sucedió. Las editoriales hacen tajante el hecho de que no hay mercado para ella: los libros de poemas no se venden y la única poesía que tiene un mercado fiel es la que se escribió hace décadas o siglos. Pero eso sí, aún hay miles de "poetas" que a niveles locales consiguen tener lectores entre sus conocidos y publican libros en auto-ediciones o editoriales independientes, las cuales más bien son "imprentas" porque no logran la función de distribuir exitosamente la obra.
Así que es un hecho: la poesía está en crisis. Tiene muchos años en crisis y si no hacemos algo, seguirá en crisis.
Habríamos de pensar entonces, que más allá de las circunstancias evolutivas de una sociedad adaptada y dependiente al infinito mar de información y entretenimiento que es el Internet, hemos sido los mismos poetas quienes dejamos morir a nuestra industria.
Últimamente leo poetas contemporáneos malos, aburridos, arcáicos y cursis. Últimamente veo "escritores" que no leen, o peor aún, ¡que no escriben! Que han publicado o auto-publicado un mal libro y se conforman con reeditarlo para repartírselo a sus compas en encuentros y congresos que sólo son una excusa para emborracharse o pasear.
Pero dejando de lado las acusasiones, mi propuesta para un cambio comenzaría en refrescar la forma en la que hacemos poesía, es decir, hacerla contemporánea, divertida, placentera de leer y, por supuesto, de calidad, aunque nos cueste toda una vida. En el supuesto de que queramos ser leídos (pues aquí no cabría el cliché de "yo escribo para mí mismo"), hay que dejar de escribir solamente para otros poetas y fijarnos en el lector promedio, escribir inteligentemente sobre temas que masajeen sus mentes y a la vez les dén el mismo nivel de placer que una canción o que ver fotografías en Facebook.
Dijo el poeta Luis García Montero: "La poesía debe buscar su profundidad en la realidad, en el lenguaje de todo y hablando no como elegidos de los dioses, sino como ciudadanos que tienen una mirada preocupada, en ese sentido, cuando la poesía se preocupa por la gente, la gente se convierte en lectora de poesía".
Ésa es la clave. Darle color y vitalidad a nuestra poesía -como los gringos, que reviven el ánimo poético con el slam poetry-, reinventar los clichés, hablar del hombre que da el clima en la televisión, de la contaminación en el Atlántico o del rock, pero tal como en la narrativa, hacer que la poesía se venda a sí misma, pues hoy en día le sucede lo que a las religiones, las cuales muchas veces no van acorde a las necesidades de la sociedad. Son anticuadas, incongruentes y caen en desuso.
La segunda serie de sugerencias, y sólo después de haber lidiado con la primera, sería ganarle la competencia a todas las distracciones anteriormente enlistadas. Por ejemplo, ganarnos un lugar en televisión nacional no estaría mal (en tiempos de Juan Rulfo, el narrador tenía apariciones estelares en Televisa, y el público, hasta el más reacio para la literatura, le adoraba). Unirnos en colectivo los poetas de habla hispana en una organización nacional o internacional bien construida para mejorarnos y promovernos, por ejemplo. Dejar a un lado nuestros egos, nuestros favoritismos, y permitir que sea solamente el talento el que se gane becas, premios o menciones. Echarle ganas y... leer poesía (¿cómo queremos que nos lean si nosotros mismos no somos lectores?).
Sé que soy idealista, pero como dice mi maestra de yoga: entre más das, más recibes. Y si el mero hecho de escribir poesía es un entregarse al mundo, también habría que poner todos nuestros recursos, fuerzas e ideales para que ésta renazca de sus cenizas.

miércoles, 4 de abril de 2012

La amistad.

"La amistad no necesita frecuencia. El amor sí, pero la amistad, sobre todo la amistad de hermanos, no. Puede prescindir de la frecuencia. En cambio el amor está lleno de ansiedades, de dudas, donde la falta de frecuencia puede ser terrible. Pero yo tengo amigos a quienes veo tres o cuatro veces al año y somos íntimos".

-Jorge Luis Borges

miércoles, 8 de febrero de 2012

Algunas interpretaciones de "Diamantes", álbum de El Columpio Asesino.

He caído enganchada de la banda española El Columpio Asesino. Tiene casi un año que los descubrí, mas apenas hace un mes escuché el último de sus discos, el cual presentaron en el Corona Capital de México, al que muchos de mis amigos asistieron. Mis cuates me contaban entusiasmados sobre la banda y yo asentía, pero no sabía que hablábamos de bandas distintas: yo me refería a la de los discos La Gallina (2008), De mi sangre a tus cuchillas (2006) y del álbum homónimo (2003), mientras mis compas hablaban de esos y de Diamantes (2011), en un espectáculo que se les había presentado en vivo, como debía de ser, pues cuando uno escucha a El Columpio Asesino, no se los imagina apasibles en un estudio de grabación, como con otras bandas puede pasar, sino en el escenario, pisando el pedal con ganas, Ulecia acariciando el bajo y los Arizaleta moviéndose alocados, Sable encajando los dedos en los teclados y Cristina en trance rasgueando la guitarra.

Diamantes, como los anteriores, me pareció bueno en muchos sentidos, sobre todo por su simpleza y por el hecho de que, como casi todo el arte, son un reflejo de su época.

Quizá mis interpretaciones del álbum sean más pretenciosas de lo que los chicos de la agrupación hubieran querido, pero a fin de cuentas así es la música: deja de ser del creador cuando el escucha se apropia de ella.

Musicalmente me agrada, pues me recuerda a bandas y estilos que han sido parte esencial de mi formación musical. Siento que tienen algo de new wave incluso en el estilo visual de sus videos, el arte de los álbumes y su imágen como banda, lo que abrazaría cierta tendencia post-punk, pero además rinden homenaje al punk crudo y el grunge del tipo Sonic Youth, aunque son tan eclécticos que encuentro surf, rock gótico como el de Cocteau Twins y de los primeros pasos de la electrónica, con sonidos prestados de Kraftwerk y Depeche Mode. Por otro lado, no pueden negar su carácter popero, perfilando un electropop encarnado en la línea del dreampop, algo poco más oscuro que el electropop común.

En cuanto a las líricas, creo que son lo que ha contribuido a que no pueda dejar de escuchar el disco, pues se trata de toda una narrativa, no sin ciertos logros poéticos, de la vida en nuestros días, el nihilismo, el vacío de la juventud que se refugia en el hedonismo (la búsqueda del amor, las drogas, la fiesta), y sin embargo, "los errores acumulados" nos sirven, según la concepción de la banda, para hacernos "un collar de perlas", lo cual es decir que todo lo que la hemos cagado en la vida, al final nos hace ser lo que somos. En esa canción, Perlas, se acepta al "yo interior" tal y como es, como el humano promedio, poco brillante, "un animal de corral". La misma premisa se toca en Diamantes, cuando dice "son muchos los kilómetros que hemos andado para no haber llegado a ningún lado, ¿en qué momento perdimos el control, en qué momento dimos la espalda al sol?", pero aquí sí busca una redención: "cógeme la mano, sácame de aquí, limpias tu mirada, sólo creo en ti".

En otras rolas, como Toro (el hit y mi preferida, pues en algo me recuerda a The Pixies y Joy Division, al igual que La marca en nuestra frente del álbum Gallina), habla un poco del efecto social de las drogas: "con amigos, con extraños, coincidimos en los baños, siempre te gustaron largas", dice refiriéndose a las líneas de cocaína, o nombrando directamente a la metanfetamina, pero en un doble sentido: "te voy a hacer bailar toda la noche, nos vamos a Berlín, no quiero reproches, carretera y speed, toda la noche".

Y aunque pudiera parecer lo contrario, las letras poseen algo de crítica, como la de la canción MGMT, cuyo título refiere a la banda norteamericana hipster por excelencia, y comienza diciendo "no tienes por qué aparentar" y más adelante "olvida esas fiestas de gente New York, nunca tendrás su aprobación, eres tan hermoso en tu silencio". Toda la canción delinea al joven de hoy, que se preocupa por trivialidades como su vestimenta, sus salidas de fin de semana a emborracharse, el sexo intrascendente y el encierro en su propio mundo nocturno de descontrol: "huimos del vacío para hundirnos más y más. Bajas las persianas, no dejas al sol entrar. No quieres saber nada de ese mundo que hay detrás. Llama a tu amiga que nos traiga un poco más, nos encerraremos hasta que los pájaros dejen de cantar".

Cisne de cristal es del estilo de Rayuela y recuerda a aquella célebre frase "andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos", obra favorita entre los jóvenes bohemios de nuestra generación; pero la canción además es un cover-del-cover de John Cale realizado por Manic Street Preachers. Y es precisamente ese, otro rasgo de nuestras épocas: el remix, el pedir prestada una pieza o influencia artística y reinventarla. A esta canción le dan algunos giros estilísticos y le cambian el idioma, al igual que sucede con el track cinco, On the floor, un cover de We are Standard, banda indie española también de los dosmiles.

"Dime que nunca has tonteado con la posibilidad de dar a arder el cuadro que te han colgado en la pared", esta frase de Dime que nunca lo has pensado, sugiere pensar más allá de lo que la sociedad y las normas morales nos han impuesto, retando a quien se dirige, a que se convierta en un outsider, a cruzar la línea de los límites de la cultura dominante: "vente conmigo al otro lado, cruza la línea de mi mano, sube conmigo a esta ola y observcemos cómo se viene todo abajo". Mientras que Corazón Anguloso, podría ser la metáfora de una nación, aunque no logro identificar cuál, tal vez España: "eres hermosa, así Dios lo quiso, tan poderosa como petrolera, has gobernado en todos los tableros, has amarrado al más marinero".

En una sociedad conservadora como la española, la recepción del disco no fue del todo exitosa, pues he leído críticas que consideran las letras vulgares y las melodías repetitivas de sus materiales anteriores (esta ultima observación es acertada, mas no por eso deja de ser un disco agradable).

Para mí, no resulta transgresor, ni tampoco naive. El disco está balanceado y es congruente tanto en estilo, como en lírica, como en su arte, hasta en la misma personalidad de los músicos. Habría que escucharlos a profundidad para lograr interpretar el mensaje musical y literario que dan entre líneas, quizá sin quererlo, rindiendo un homenaje a la música que nos vio crecer a nosotros, los integrantes de la generación Y, a la vez que denuncia y retrata un estilo de vida descarnado, el cual ve su florecimiento en la alborada de este siglo XXI.

lunes, 30 de enero de 2012

Roberto Bolaño, 2666 from hell.

Luego de meses de procrastinar la lectura de la novela 2666 de Roberto Bolaño, la semana pasada llegué al último capítulo, el cual estoy a punto de terminar. Sin embargo, anoche tuve una pesadilla:

Me encontraba por fin terminando de leer "la parte de Archimboldi", heroicamente a punto de cerrar el libro y sintiendo que la historia estaba conclusa (dentro de lo que cabe, siendo el caso de Bolaño), y de repente descubría un capítulo más, como un pasadizo secreto dentro del libro, un quinto capítulo del que nunca hablaron los críticos y que lejos de darme emoción (pues es un libro con el que he tenido una relación de amor-odio), me preocupaba el hecho de que al acabar ese capítulo, de repente le surgiera otro capítulo más, y otro, y otro, hasta que toda mi vida tuviera que pasarme leyendo ese único libro, el que escribió en su lecho de muerte Roberto Bolaño.


miércoles, 11 de enero de 2012

Congresos de literatura y Encuentros de Artistas

Que me integro y me desintegro, que de tanta carretera y tantos cielos, y tantas gentes y tantas letras, se me sube la cerotonina y en todos lados me pongo sociable, y me les separo no más para extrañarlos, los extraño a los de hace mucho y extraño a los de hace poco, a los de hace meses y hasta extraño a los de ayer y a los de hace una semana. Ya no sé qué hacer con tanto recuerdo que gusta de transmutarse siempre que puede -siempre que me dejo- en melancolía.
CRÓNICAS:
Febrero:
Desde mi graduación, partí de Chihuahua y la sufrí extrañando a mis amigos (aún los extraño pero ya no la sufro ja, sé que los estaré viendo continuamente). Viví un mes increíble con mi futuro esposo Kenton White. Entrenándome y ejerciendo el más productivo Mientras Me Caso (MMC).
5, 6 y 7 de marzo, Congreso de Literatura Méxicana Contemporánea en UTEP:
Todos los años he viajado hasta El Paso con maestros y compañeros de Letras Españolas, pero ahora que estaba ahí, decidí ir solita. Sorpresa que me dio el encontrármelos ahí, y fueron tres días de literatura, vinito y cheves, peda en el hotel, adoptar a Samy un par de días (lo traté como a mi hijo jaja) pero sobre todo, codearme con investigadores y escritores bien chidos, decir que detrás mío, en el autobús, traía a Cristina Garza Ponce, delante a Federico Patán, luego platicar con Elsa Cross y tener junto a mí a Ibargoyen en una de las ponencias. Con todo esto, el aprender un chingo y el conocer cómo se mueve la literatura mexicana actual, salió siendo como mágico.
12, 13 y 14 de marzo, encuentro México Joven en la Universidad Veracruzana:
Llegar a Xalapa sola, casi asustada, quizá con el trauma aún del congreso en UTEP (adultos super preparados, también super snobs) y encontrarme con gente como yo, desmadrosa, joven -debí reparar desde antes en la literalidad del título del encuentro jaja-, compañeros que hacen arte por gusto y no por obligación, que tienen becas o que trabajan, que han publicado diez libros o ninguno, que han ganado premios o que han expuesto en galerías de arte. Observar el trabajo de los artistas jóvenes del país (D.F., Monterrey, Laredo, Oaxaca, Tlaxcala, yucatecos, veracruzanos, entre otros), y poder cotorréarmelos, fue creo yo, el remate de todas mis experiencias chidas de este año.
Le agradezco a Maja Zawierzeniec -aún impronunciable su apellido jaja- por habernos juntado, por hacer conexiones entre nuestros contemporáneos jóvenes y no tan jóvenes, pero chavos de corazón. Siempre algo bueno ha de salir de meter a la licuadora: una invetigadora polaca, una gran pintora, un escultor recorta libros, un escritor caníbal, un artista de instalaciones-pintor-fotógrafo-poeta y una poeta alchólica (que vendría siendo yo ja), más muchos otros escritores junkies ja, metaleros, metafísicos, baila-salsa y no baila-salsa, hasta publicistas je, comerciantes libera libros, mujeres eróticas, médicos escritores y escritores enfermos (mentales), andando por las calles de Xalapa, deambulando en los pasillos de la Facultad de Artes Plásticas, brincando de bar en bar y viviendo el arte como se vive el amor y como se vive el odio, como se come un baguette y como se firma un libro, una pintura o una fotografía. (http://www.encuentromexjoven.blogspot.com/)

Un poco de 80s revival...

Algunos de nosotros necesitamos ser controlados:


Hold me like before, hold me like you used to,
control me like you used to...

La vestimenta como expresión de la corporalidad.

"Even though vanity is considered a negative
because of the emphasis on external appearances, 
I see it as their (women's) right of freedom.  
The world of art is coming together on a level that has never been seen before
and women are using it to display their identity and fearlessness".
NOEL PALMENEZ, Machistas y vanidad.

La industria de la moda, por ser una de las banderas del capitalismo, se ha convertido en blanco de crítica del movimiento izquierdista a nivel global.
Entiendo la radicalidad con la que estos grupos observan las modas, ya que están creadas dentro de un sistema al que sólo pueden accesar miembros de la clase alta, mientras que la clase media agota sus recursos tratando de seguir tendencias que en muchos sistemas de doctrinas espirituales o morales, son consideradas materialistas, discriminatorias, frívolas y superfluas, al aportar cánones de belleza inalcanzables para la persona promedio.
Pero a mi entender hay tres razones por las que las personas siguen las modas en el vestir, y estas son:  (1) Como símbolo de estatus. (2) Para realzar la imagen de su persona. (3) Para expresarse.
Si quien lee esto alguna vez se ha preocupado por vestirse de tal o cuál forma, haga el ejercicio de pensar cuál fue la razón, y seguramente se identificará con una de esas tres.
La primera razón a mí no me llama, la segunda la logro sólo ocasionalmente, pero la tercera me parece interesante, pues resulta que vestirme es como hacer una pintura, escribir un poema, componer una canción, es jugar sobre mi cuerpo con los colores, con la forma en los estampados, con la textura de las telas, los diseños. Y esa es la razón por la que la humanidad comenzó a experimentar con el vestir: para adornarse.
También está la anti-moda, en la que suelo incursionar (ahora ya más solía, que suelo) y la cual no es del todo visualmente desagradable, sino que busca ser transgresora y mostrar la propia individualidad desde una postura que puede ser consumista o no, como todas las modas contraculturales (los punks, góticos, emos, hippies, etc): imágenes que incomodan, que resultan atractivas pero extrañas, pues encarnan lo desconocido, lo otro, a lo que no estamos acostumbrados, y eso también tiene su punto a favor, ya que logra los tres cometidos de adornar, expresar y si se quiere, ubicar a quien la viste dentro de un grupo determinado que en este caso se opone al mainstream o cultura dominante.
De principio parece una contradicción que yo, anti-capitalista, me vista "a la moda", pero el secreto está en la práctica: soy partidaria de comprar en tiendas de segunda, de reciclar prendas en desuso combinándolas con otras modernas, o de plano intervenir tijeras y aguja en mis trapos viejos, aunque de vez en cuando compro una falda, unos zapatos, un moño, como quien compra un pincel o un paquete de acuarelas.
Este gusto por el vestir y las horas invertidas en mis looks por mucho tiempo me generaron culpas de estar siendo parte de un teatro de vanidades, pero tras reflexionarlo, concluí que es una expresión de mi corporalidad, como muchos utilizan los tatuajes, los piercings, los cortes de cabello. En mi práctica personal, mi cuerpo, mi persona misma, terminan siendo musa, artista y medio a la vez, un medio como el lienzo o el papel, donde la ropa, los zapatos y los accesorios vienen siendo pintura y color.
Una simple interpretación sobre cómo a algunos, la ropa nos permite expresarnos al aplicar trabajo físico e intelectual sobre algo que tendrá un resultado visual, pues el arte tiene muchas vertientes, pero siempre se materializa en el momento en que el artista logra crear algo, una imágen.
Y crear imágenes sobre mí misma, imágenes que a veces se adhieren a las modas dominantes para revelar que soy parte de un aquí y un ahora, podría ser incluso un lenguaje que se hace cargo con mayor propiedad de la relación entre arte y vida, algo así como el arte-objeto, pero en este caso...  ¿arte-persona?

martes, 29 de noviembre de 2011

Renegando de "Norwegian Wood", la película.

Desde que se estaba rodando la versión fílmica de "Norwegian Wood", basada en la novela de Haruki Murakami ("Tokio Blues" en otras versiones), allá cuando me enteré que el soundtrack corría a cargo de Radiohead, la pieza me produjo curiosidad. Hasta que, casi dos años después, por fin pude verla. Pero aún no terminaba cuando ya había en mí cierta desilusión. Ningún habitante de mi casa -personas que no leyeron la novela- aguantó hasta el final, y yo misma tuve que hacer esfuerzos por no quedarme dormida.

De hecho no creo que quien no haya leído la novela pueda abstraer al cien por ciento la trama de un filme que, aunque tiene buenos logros visuales, se queda corto con el manejo del argumento. 

La película trata de ser exhaustiva al querer mostrar a todos los personajes del libro (incluso los que están "de más" en un filme de 130 minutos); y sin embargo, termina por no profundizar en sus carácteres e historias subterráneas, de manera que resulta difícil entenderlos.

En un principio me dio buenas expectativas el hecho de que estuviera dirigida por el vietnamí Tran Anh Hung, mismo de "El Olor de la Papaya Verde" (una de mis favoritas). Aunque tan pronto como la veía, me daba cuenta de que no debí guardar expectativa alguna. 

El libro está narrado en boca de Watanabe, y es por medio de él que el lector conoce las situaciones y a los demás personajes, con sus explicaciones bastas, su humor sencillo y sus disertaciones morales, políticas e intelectuales. Pero en la película pareciera que todo está visto desde unos ojos menos observadores, quizá desde la mirada deprimida de Naoko: una visión contemplativa, sin mucha acción. 

Midori, la amiga hipermaníaca del libro, era otro elemento que pudo haber salvado la acción de la película, con sus toques cómicos y su abundante diálogo, que en la novela hacían recordar a la puerilidad del ánime japonés. Pero en la movie, Midori se parece más bien a la Naoko del libro, mientras la Naoko de la película termina siendo un personaje irreconocible, una niña escandalosa, llorona y obsesionada con el sexo, que en el libro era más bien callada.

Según cuentan, por mucho tiempo Anh Hung buscó la aprobación de Murakami para llevar su narración al cine, hasta que éste finalmete aceptó y en 2010 comenzó el rodaje. No dudo que el director se haya esforzado en abstraer la esencia del libro, pero lo hizo muy a su manera. Quizá es por eso que si pienso en la película como una apropiación (una narrativa independiente), puedo decir que me gusta; pero en cuanto la relaciono a "Tokio Blues" de Murakami y a los personajes que me acompañaron por semanas mientras hacía la lectura, no termino de convencerme que sea tan buena.

Aunque quizá sea el ritmo de aquella cultura oriental uno impasible, de pasos lentos, al cual mi ritmo occidental le resulta inalcanzable; por eso Anh Hung y yo tuvimos distintas lecturas, la literatura ofrece esa libertad. Quién sabe... puede que sólo lo descubra el día en que este monólogo trascienda al diálogo con algún lector oriental, o con alguno de ustedes.

martes, 22 de noviembre de 2011

Hacia una nueva civilización humana.

Todos los movimientos de ocupación y la creciente agenda de los activistas, jóvenes en su mayoría, que abogan por un mundo mejor, ya sea con referentes a la educación, la economía, los sistemas políticos y hasta la ecología, son las muestras vivas del caminar de los humanos hacia una nueva civilización, la próxima cadena de la evolución que quizá termine de cimentarse muchos años después de hoy, cuando nosotros ya estemos enterrados tres metros bajo tierra.

Según el físico Michio Kaku, existen varios niveles de civilización superior: la interplanetaria en primer lugar, que sería una donde todo el planeta se conectara y comunicara libre, armónicamente. Luego vendría el nivel dos: la intergaláctica, donde toda la galaxia establecería relaciones como en la película "Independence Day". Al final estaría una civilización donde las galaxias se comunicaran entre sí, como en "Star Wars". Sin embargo, los seres humanos estamos todavía en el nivel cero: el de la barbarie, la autoaniquiliación. Al mismo nivel que los dinosaurios y, como ellos, corriendo el mismo riesgo de perecer como especie, cometer suicidio como civilización, por medio del terrorismo, las armas atómicas y las guerras.

Kaku dice que estamos en el punto decisivo, pues ya damos muestra de ser una civilización de primer nivel, lo cual se perfila en el uso de Internet (red telefónica planetaria), la ruptura de fronteras (globalización), la coalisión de sistemas económicos (la Unión Europea), la mezcla de razas, la universalidad del idioma inglés, la música electrónica y un factor muy importante: la tolerancia.

Creo que lo que vivimos ahora es parte de un cambio que se ha ido gestando a lo largo de la historia humana, debido a los errores y tropezones de soberanos y políticos, debido a las guerras, las masacres, las traiciones, los actos de viceralidad. Aunque el planeta con sus desastres naturales también ha tomado decisiones, que en el futuro podrán ser controladas por el humano gracias a que en los últimos siglos hemos aprendido a sobrellevarlas.

En cuanto a nuestra civilización, con el tiempo hemos tenido que ir rompiendo preceptos impuestos por la sociedad moral y la religión, que quizá funcionaron en su época, pero que hoy están caducos. Así, dejamos de creer en mitos y supersticiones, abolimos la esclavitud humana, superamos el machismo, luchamos contra la explotación y la discriminación, todas esas cosas por las que millones de hombres y mujeres se han sacrificado en guerras que han durado siglos y, ¿para qué? Pues para llegar a donde estamos hoy y encaminarnos a algo aún mejor: donde estaremos mañana tras ganar la última lucha, que es la que actualmente enfrentamos contra el capitalismo, el despilfarro de recursos naturales y el terrorismo.

Hoy tenemos total libertad de decidir si queremos seguir los lineamientos religiosos, las imposiciones políticas, mercadotécnicas y morales, o si decidimos usar nuestro criterio para actúar de manera responsable, de manera libre, sin afectar negativamente a los demás o al planeta o a nosotros mismos, sino por el contrario, construyendo, uniendo, hilando, hasta lograr que las diferencias raciales, religiosas, económicas, sociales y de género desaparezcan, para lograr ver la luz de una sociedad utópica parecida a la de Atlantis.

Yo, que soy optimista, cada vez conozco más gente conciente de esto, cuando hace todavía diez años, no era común que un muchacho de secundaria lo percibiera así, ahora hay cada vez más niños, jóvenes y adultos concientes del cambio, concientes de la responsabilidad que cada uno tenemos como individuales y concientes del amor que nos llevará a ser una sociedad global. 



lunes, 10 de octubre de 2011

LOVE Revolution o Movimientos de Ocupación (explicación).

Mi anécdota personal.
Inicialmente iba a cubrir la protesta de Occupy McAllen como periodista. Lo único que sabía era que el movimiento de Occupy Wallstreet había llegado a mi ciudad y que el grupo se quejaba de que el 1% de la población (el cual se conforma por los grandes empresarios), controlan a su beneficio las leyes que afectan al 99% del resto de los mortales, o sea, nosotros, we the people.
Finalmente mi editora me delegó de la tarea, así que decidí ir como protestante. Y me contagié del espíritu. No me voy a poner a describir los sentimientos que tuve, pues fueron muchos y muy bellos. Lo que sí les diré es que esta revolución me dio esperanza, pues para mí que soy optimista, lectora casual de budismo, proclamadora de la paz y creyente de que el amor es la fuerza motora de todas las cosas, esta revolución es lo que había esperado toda mi vida.

La revolución del amor.
La llaman love revolution, pues está basada en las propuestas de los documentales "Zeitgeist" y algunos de sus objetivos son:
1) Concienciar a la gente: Educar a la población, no para luchar por ideales, sino para tener ideales, y luego luchar por ellos. Durante la protesta se hacen actividades como yoga, pláticas de superación para tratar de eliminar problemas como el alcoholismo y drogadicción entre la juventud, etcétera.
2) Leyes igualitarias: Que el gobierno cobre los impuestos en base a lo que cada quién tiene. Por ello la protesta se ensaña contra los corporativos, quienes siempre buscan la forma de evadir el pago de impuestos por medio de deducciones y otras usanzas "legales".
3) Lograr el acceso a la educación: En Estados Unidos, ir a la universidad es carísimo. Ahora con la crisis, las becas gubernamentales cada vez son más escasas y quienes piden préstamos para estudiar, tienen que pagarlos con intereses altísimos en cuanto salen de la universidad, y no tienen con qué pues no hay empleo. Un círculo vicioso.
4) La abolición de las fronteras: Bajo el lema "ningún ser humano es ilegal", se pide la abolición de leyes antiinmigrantes extremas, como el caso del estado de Arizona y el muro fronterizo. Por lo que al movimiento se unen grupos chicanos y defensores de la diversidad.
5) Entre otras cosas. También entran temas de la igualdad de género, contra la homofobia, etc. Lo que se busca, en general, es un modelo para una nueva sociedad que esté alerta, conciente de los problemas económicos y sociales que afectan al planeta. No es una protesta en toda la extensión de la palabra, sino una micro-comunidad que intenta concienciar a las masas.

¿Por qué esta revolución es diferente?
Los medios de comunicación al principio no le dieron importancia a los jóvenes que a pesar del frío, dormían frente al distrito financiero de Nueva York (Wallstreet). Con el paso de los días fue captando la atención de los noticieros locales, nacionales y hoy internacionales, aunque se le critica su falta de objetivos, los cuales poco a poco se han ido y seguirán delineándose. Cabe aclarar que ésta, como cada revolución en la historia, es diferente debido a las características sociales, políticas y tecnológicas que se viven durante su gestación:

1) La revolución de la clase media: Los pobres obtienen ayudas del gobierno porque son pobres, los ricos no necesitan la ayuda porque son ricos. Pero son los de la clase media (profesionistas, estudiantes, gente trabajadora), quienes están sufriendo la crisis pues, por ejemplo, a mi amigo Edward, el gobierno no le permite meter a su niña a una escuela pública porque "gana demasiado", pero tampoco tiene lo suficiente para pagar un colegio privado porque "no gana tanto". La revolución se conforma por gente pensante, inteligente, idealista, que busca un verdadero cambio en los sistemas que permiten estas incongruencias.
2) Otoño americano: Uno de los lemas que han utilizado es "Primavera árabe, verano europeo, otoño americano". Y esto porque la revolución inició en los países árabes, posteriormente inspiró los movimientos estudiantiles en Europa y es ahora cuando se está viendo su efecto en Estados Unidos y Latinoamérica.
3) Formas de organización electrónica: Los medios de comunicación (periódicos, radio, televisión) apoyan a las corporaciones, ya sea porque no tienen capacidad crítica o porque funcionan en base a los sistemas capitalistas. Por eso los revolucionarios no dependen más de ellos, sino de medios como las redes sociales, los mensajes de texto, las fotografías desde teléfonos celulares y el correo electrónico.
4) Los nuevos hippies: Debido a los ideales de amor y paz, al llamado "Movimiento de Ocupación" se le ha comparado con el movimiento hippie. Sin embargo, durante la revolución de los 60s, los grupos se conformaban de jóvenes sin ningún guía o modelo, por lo que los excesos (drogas, sexo) conllevaron al adormecimiento del espíritu revolucionario y a la muerte de las utopías. Pero ahora la revolución se conforma por algunos miembros inteligentes de aquella otra revolución, quienes guían a los nuevos revolucionarios para que no pierdan el camino, mientras que los jóvenes, concientes de los puntos débiles de la revolución de los 60s, buscan evitar que suceda lo mismo.
5) Otros grupos: Se han unido profesores, quienes dan puntos a sus alumnos por asistir a las protestas, también grupos basados en la fe, organizaciones sin fines de lucro, defensores de los derechos humanos y personas que quieren evitar los derroches del capital federal. Mientras por otra parte, aún hay personas del resto de la población que no entienden, como aquellos quienes pasan en sus automóviles y gritan "freaks".

(In)Conclusión.
Esto continúa y no será fácil. Muchos ni siquiera saben qué es por lo que luchan. Tampoco será sencillo lograr que los corporativos y los gobernantes renuncien a sus privilegios de la noche a la mañana, pues primero ellos mismos tienen que caer en cuenta y, aceptar que no es una lucha de poderes, sino algo que se debe hacer por amor al prójimo y a nuestro mundo. Nos mantendremos firmes al fin, como dijeron en la manifestación: tenemos juventud, el Internet, un corazón e inteligencia.


First Occupy McAllen, October 6th, 2011.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Amar en primera persona.

No quiero un cuerpo tibio
no quiero tu retórica ni la de nadie
no quiero
yo amo

Amo la voluntad
el verbo
el lenguaje sin palabras
un clímax místico de espíritus
y amo porque soy eterna

Querer es para quien muere
en la finitud
de su imposibilidad amatoria

 
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