miércoles, 25 de agosto de 2010

El diario de un libro decepcionado.

Mis libros pasan ese exacto mismo proceso, pero yo nunca los olvido, mis libros mueren cuando se los presto a alguien y no me los devuelven, y eso, viéndolo bien, quizá sea darles vida eterna.

lunes, 16 de agosto de 2010

El Internet, ¿un vicio o una ciberreligión?

Cuando el huracán del 28 de junio, publiqué en mi Facebook la siguiente frase: “Huracán Alex: llévate los árboles, llévate la luz, pero no te lleves el Internet”, lo cual sucitó polémica entre mis contactos fanáticos de la red (como yo) y los que aún se niegan a un mundo dependiente de las tecnologías.

Yo a mi amor por el ciberespacio siempre lo he llamado vicio, ahora sé que Margaret Wertheim lo entiende como una suerte de religión. Y al respecto, Naief Yehya comenta: “Esta ciberreligión más que referirse a un sistema organizado de dogmas y creencias se refiere a una re-ligación con lo inmaterial y corresponde a un credo heterodoxo que fusiona mitos, ciencia y fantasías de cómic y que ofrece al cibernauta la posibilidad de redimirse, de alcanzar la sabiduría, de encontrar el amor, de crear una especie de vínculo con lo divino, de satisfacer todas sus aspiraciones materiales e incluso de reinventarse una o más personalidades”.

Y es verdad, hoy en día debe haber muchos otros seres humanos además de mí, con crisis de fe, buscando cómo acercarse a lo espiritual sin encontrar respuestas claras, hombres y mujeres que cada vez se vuelven más escépticos (como yo que he llegado al punto de considerar ignorantes, inocentes o neuróticos a todos aquellos que creen en brujerías y en lo sobrenatural).

Ahora que leí este texto de Naief Yehya titulado Homo Cyborg: dependencia, fascinación y obsesión tecnológica del hombre del siglo XXI, entiendo que soy sólo el resultado de mi época, un ser llenando un vacío con todo eso que la Internet me ofrece, pues no tengo que ir a ningún lado para entablar la conversación que antes tenía con mis amigos en el café, ni arreglarme una hora para verme bien (cuestión de buscar una buena foto y ponerla de display), no necesito comprar discos para poder oír música, ni libros para poder leer, ni enciclopedias para poder obtener información; no necesito mapas para llegar a ningún lado, ni doctores para saber qué medicina tomar, es más, ¿quién desea poseer un cuerpo (con lo molesto que es: tener hambre, tener sueño, tener ganas), cuando todo está al alcance de un click en esta otra dimensión denominada ciberespacio?.

Ahora me declaro seguidora (conciente) de la religión digital.

lunes, 9 de agosto de 2010

"El Origen", entre el arte, la cienca y la ficción.

En cuanto a cine, mi lema siempre ha sido: desconfía de Hollywood. Por eso cuando vi el trailer de Inception (El Origen), el cual no deja claro nada acerca de la historia, la película no me simpatizó.

Escéptica, por necesidad social, fui a verla al cine. Y cuál fue mi sorpresa: me encontré con lo que para mí resultó la mejor creación que Hollywood -y el director Christopher Nolan- han hecho en los últimos años (apuesto a que se llevará más de un Oscar: por guión, director, dirección de arte, actuaciones o edición).

La trama se nos va revelando poco a poco, al principio es confusa pero se esclarece. Los personajes tienen cada quién su carácter y sin preámbulos sobre sus vidas sólo los conocemos por su manera de interactuar con los demás, a excepción de Cobb (Leonardo DiCaprio), cuya relación con Mal es el corazón de la trama, de la acción, de la explanación psicológica.

Se trata de ciencia ficción bien justificada con la realidad y con la época postmoderna. Ocupa términos de psicología tales como incersión, extracción, percepción, proyección, confrontación y hasta el psicoanálisis (irónico que el psicoanálisis lo realice una arquitecta).

También está comprometida con el diseño y la arquitectura, tanto visualmente -los espacios, los laberintos, las paradojas del vacío- como narrativamente -las capas de sueños, los tótems-; y tiene cierta relación con el arte, pues lo surreal es imprescindible en una película sobre los sueños. Y es que formar estructuras oníricas pero desde la conciencia -no desde el inconciente como lo hacemos todos los seres humanos- es "creación pura", como dice la neófita arquitecta Ariadne (Ellen Page) en la película.

Así el film termina siendo una mezcla de varias ciencias, pero también de artes creativas. Dentro de la rama artística converge a su vez algo de teoría literaria: como en literatura se habla de metaliteratura, aquí estaríamos hablando de metasueños, esa estructuración de un sueño dentro de otro. El guión es un texto literario congruente que contiene otro subtexto lleno de reglas (cuando mueres despiertas, etc.) y roles (el arquitecto, el químico, el extractor) que unen la realidad con el inconciente, la ciencia con la ficción y que la audiencia debe memorizar para adentrarse en el ambiente de la película. Por eso el filme pide una intensa concentración, una mayor capacidad de pensamiento y una decodificación de ideas complejas que no cualquiera llega a realizar.

En conclusión, una película inteligente que reclama la participación activa del intelecto del espectador.

Durante la función en Cinépolis, en las pocas ocasiones que pude despegar mi atención de la trama, pensaba que quizá más de la mitad de la sala no estaba comprendiendo la historia. Y no los subestimé, cuando prendieron las luces escuché por ahí un derrotado: "no entendí nada". Y es que se trata, en mi opinión, de una experiencia que satisface -además del amor por las películas de acción- la sed reflexiva de mentes a las que les gusta pensar demasiado.

jueves, 5 de agosto de 2010

Action dream (Sueño de acción)

Querido diario de sueños: La inseguridad, la literatura y el cine, han afectado también mi realidad onírica.

Soñé que me perseguía la mafia mexicana (pero curiosamente "el jefe de jefes" era el ruso de La Reina del Sur), yo esquivaba las balas (rápida como en la Matrix) y me defendía con movimientos de kung fu. Escapaba por una ventana, brincaba de un piso a otro, disparaba, me disparaban, ya era "mujer muerta". Entonces llegaba Clark Kenton a rescatarme. Estaba hecho un gigante con manos de AK-47, el gigante me posaba en su hombro como si fuera una mezcla de Transformer con King Kong y juntos emprendíamos la huída.

Luego de una persecusión por los desniveles urbanos, ¡pum, pum!, ¡bang, bang!, quedábamos libres (y lo que es mejor: vivos). Finalmente él retomaba su tamaño humano, me llevaba con él a casa y hacíamos lo que hacen el héroe y la heroína en toda películas de acción. No, eso no -qué mente cochambrosa-. Lo otro. O sea, seguíamos combatiendo el crimen una y otra vez.

domingo, 1 de agosto de 2010

Voces en la Frontera VII

Se celebró el encuentro de literatura "Voces en la frontera" a donde asistieron escritores, estudiosos de la lengua y artistas de la frontera entre el norte de México y el sur de Texas. Escribí la reseña completa aquí para Reynosa Cultural.

Algunos de los participantes.
Yo, Erika Said.
Julie Corpus, poeta chicana.
En el brake comiendo snacks (estilo chicano)
Félix Treviño leyendo su poesía urbana.
El poeta Ramiro Rodriguez.
El dominicano Freddy Peralta
presentando sus carteles de la revolución. Roberto de la Torre, anfitrión.Con Leticia Sandoval.Leyendo poesía.Presentación de la revista Novosantanderino.El pintor Alejandro Rosales Lugo.
Roberto de la Torre, Erika Said, Freddy Peralta,
Alejandro Rosales Lugo y Teresita Loera.
Cartel del Encuentro de Literatura en su VII edición.McAllen, Texas. 4 y 5 de junio de 2010.

 
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