martes, 31 de diciembre de 2013

Te quiero, 2013.

El 13, número cabalístico de la transformación y el cambio (simbolizado en el Tarot como La Muerte: transmutación, dejar atrás viejos preceptos), fue lo que representó este año de nuevos comienzos, dificultades, oportunidades, cambios de paradigmas, crear, accionar, trabajar duro ...y entre todo eso, huecos que me gusta ir llenando con AMOR. 
 Nueva casa...
 Nuevo libro...
Nueva edad...
Nueva música...
Nuevo trabajo...
 Nuevas ciudades...
 Nuevos amigos...
 
Nuevas cosas aprendidas...


  Reencuentros...
 
Y chingos de poesía...
 
   El 14 es estabilidad, continuidad, amores y amistades, así que... ¡venga! Bring it on 2014.

martes, 17 de diciembre de 2013

Insomniomancia (poema en seis actos)

“Dormir cuando hay dolor 
y no quererse despertar” 
CANDY MX

Para Haku y David 
1
En la triste clarividencia del insomnio
opto por el no saber
pero ya es muy tarde
he leído e interpretado la desdicha
que se asoma en los rostros ajenos
los párpados con sus ayeres
la vida que ellos sufren
yo la sufro
yo sé
El insomnio me lo revela:
esta voracidad de conocimiento
devorar historias y entenderlas
con una audacia que asusta
me ha dejado  d e s a r (l) m a d a

2
Ahí estaba yo sentada frente a la pantalla
interpolando tragedias repetidas hasta el cansancio
(justo como esta frase: hasta el cansancio)
todos los Edipos
todas las Helenas
todos los putos Aquiles y sus valentonadas
ahí estaba yo mirándolos desde el asiento de cine
buscando significado a los gestos
en que el actor revela algo suyo
(y del personaje y del otro personaje y del guionista y del director)

Tanto choque de cinismos
e historias de amor en las que me reflejo
como si no tuviera vida
y viviera la de otros

3
Libros, espejos, mensajes en las redes sociales
personas anónimas generan respuestas idiotas
y pierden su importancia en un segundo
-gotas de lluvia convirtiéndose en charcos
charcos convirtiéndose en nada
(todos hemos sido estrellas fugaces, después de todo)
o (las palabras no son nada sin respuesta, después de todo)-

4
Este vicio de ser tantas yo encarnadas en ellos
este observar y observar y equivocarme y acertar
hasta ir acertando más veces (unos le dicen madurar)
es lo que he perseguido año con año
de lo que me arrepentiría si creyera en algún Dios
(a veces me siento culpable de no sentirme culpable)

5
Quisiera poder ignorar
con la ignorancia de las niñas
y así creer en un Dios genérico
vivir en la inamovilidad de la hierba o de las algas
sin embargo     
pienso 
y duele
cada maldito pensamiento me corta como una sierra
me aísla           me envuelve en un mar agitado
porque ya no entiendo lo que digo
porque lo que digo es lo que pienso
cada chingado recuerdo del pasado de los otros
que no viví más que en mis sueños
es síntoma de este insomnio clarividente
del que estoy enferma
tan lúcida que enloquezco (unos le llaman neurosis)
-¿me entenderás tú, leyendo en un día o noche cualquiera
seguramente a una hora que no serán las 4:49 de la madrugada?-

6
Quiero dormir
                        ser yo
                        ser un sueño
                        no ser
                        no comer
                        no tener ganas
quiero desconectarme de esta máquina
que proyecta una realidad alterada
soy un cinematógrafo harto de reproducir imágenes
quiero quedar en blanco o en negro
quiero dormir
no pensar
no querer
no ser
hablarte
para no suponer que te hablo
desde este estúpido asiento

jueves, 14 de noviembre de 2013

"iPoems" y la poesía como sanación.

En julio de este año me encontré a la argentina Romina Cazón en un encuentro literario y me propuso publicarme un libro; ella es poeta, artista visual, diseñadora y editora, el poemario se publicaría por medio de su editorial Ediciones El Humo, que opera junto a la fotógrafa Gabriela Chávez desde San Juan del Río, Querétaro, a la par con una casa cultural, un estudio de fotografía y una revista literaria.
Lorena Illoldi, Gaby Chávez, Romina Cazón, Alejandro Betancourt y Erika Said.
Yo ya tenía un proyecto poético listo para despachar, un experimento cuasi postmoderno que estaba segura que no iba a ser bien recibido por ninguna autoridad cultural en México (es decir, jamás iba a ganar premios auspiciados por el gobierno o así), por eso me pareció ideal publicar en una editorial independiente, que no me puso limitaciones de ningún tipo y que, por ende, me permitió explotar mejor mi creatividad.
El mejor café de olla del mundo en El Espantapájaros.
Yerba mate y matero de El Cocuy, la meritita Argentina.
"Urbano" de Alejandro Betancourt, "Artefatuo" de Romina Cazón y "iPoems" de Erika Said.
En septiembre de 2013 se concretó el proyecto, le envié a Romina mi manuscrito y supe que mi creación frankesteriana titulada "iPoems: poemas en shuffle" (un juego conceptual con el iPod), vería la luz a la par con el poemario "Urbano" del buen Alejandro Betancourt, como yo, tamaulipeco.
Lanzamiento de "iPoems" libro-objeto que toma el concepto aleatorio del iPod.
 
Firma de libros en El Espantapájaros Café, San Juan del Río, Qro.
 
Nuevos lectores de nuevos poetas.
    
Y nuevas amistades y nuevas voces.
Ediciones El Humo cubrió todos los gastos de edición, diseño e impresión, y aún Romina hizo arreglos para solicitar apoyos al Instituto Tamaulipeco de la Cultura y las Artes (ITCA), así como a su correspondiente queretano (IQCA), para poder llevarnos a ambos poetas a Querétaro, donde haríamos el lanzamiento de los libros acompañados de la también tamaulipeca Lorena Illoldi, teatrista y escritora con más experiencia, y quien tuvimos el honor de que fuera nuestra presentadora.
 
Claro que pasar poco más de cincuenta y seis horas junto a tres individuos, de alguna manera termina por hermanarte a ellos, y así filosofando sobre cuestiones que iban desde cuitas espirituales hasta ondas feministas, activismo y pro-diversidad, juntos llegamos a la conclusión de que la poesía cura: cada uno de los poemas en "iPoems" fueron una negociación conmigo misma para no desperdiciar sentimientos, fiebres, fantasías y desquicios que se atoraron en mi psique, y que tuve la fortuna de convertir en historias, maleándolos como el forjador malea el metal, para crear formas tenaces con ese fuego que me ardía adentro. Una forma de decir: esta soy yo y sin máscaras, estos son mis reflexiones más lúcidas, mis miedos irresueltos, mis obsesiones públicas y ocultas.
Algo similar le sucedió a Betancourt, quien por primera vez en su vida se atrevió a expresar abiertamente su sexualidad, en un libro que es tanto una confesión como un manifiesto: lanza las máscaras al aire y se queda desnudo, desnudo y erguido, sin nadie que lo tumbe. Nos contó que en una lectura pública de algunos de los poemas de "Urbano" en Ciudad Victoria (proyecto que logró escribir, más no publicar, gracias a una beca estatal), ante su familia y gran parte de su conocidos, se vio obligado accidentalmente a revelar su preferencias sexuales. De esta forma notamos cómo la escritura de este poemario ha sido también para él, una manera de encararse con el yo interno y aprender a amarlo y aceptarlo como es.
La reunión con los amigos, el viaje a Querétaro, fueron sólo la conclusión de estos procesos, como una fiesta de graduación en la que pudimos conversar con otro grupo de outsiders, afectados por la opresión social, cada uno a su manera -de género, política, racial, sexual-. Romina, por ejemplo, es una argentina que vivió la dictadura en su país y tras emigrar, hoy sufre la discrimanción nacionalista de los mexicanos -que como se sabe, no son tan buenos con los extranjeros latinoaméricanos como lo son con los europeos o gringos-. Gaby, por su parte, es una mexicana que a corta edad se fue a vivir a California: una inmigrante. Lorena y Alejandro, profetas incomprendidos en su propia tierra, han luchado por ser fieles a sus corrientes creativas sin atenerse a ningún tipo de institución política. Y yo... como mujer, también inmigrante y fronteriza, alienada, a veces siento que no tengo apoyo ni de los de este lado, ni de los de aquél, pero es gracias a estos encuentros que me doy cuenta que no estoy (no soy) sola.
 

Fue un viaje iniciático. Era octubre, la sincronicidad y la vibra del Día de Muertos, nos acogió en aquellas ciudades coloniales mientras caminábamos por sus calles, explorándolas y explorándonos, porque la poesía es un proceso que antes de escribirse, debe de vivirse. 
27, 28 Y 29 de octubre de 2013.
Algunas fotografías fueron capturadas por Gabriela Chávez.

 
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