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jueves, 18 de enero de 2018

Yo fui una adolescente femipunk


Texto originalmente publicado en el primer número (noviembre, 2017) de Y la nave va: revista cultural.

¿Qué motiva a unas chicas de dieciséis años a formar una banda? Aún me lo pregunto cuando pienso en Menstrual Power, que si bien no fuimos la primera banda de mujeres de Tampico, nuestra ciudad, sí fuimos la primera banda de mujeres adolescentes. 
    Melissa Ortuño y yo debutamos como rockeras en el Festival de Expresión Artística de la preparatoria del Instituto Cultural Tampico (ICT), mismo colegio que vio caminar a Rockdrigo González y al Subcomandante Marcos entre sus pasillos. Aquel primer grupo musical se llamó SPM (acrónimo de Síndrome Pre-menstrual), interpretamos canciones de las new-metaleras Kittie y de Deftones. Esa noche fuimos descubiertas por Jorge Hernández, el psicólogo de la escuela, quien además era músico y productor amateur, él nos puso en contacto con su prima Sandra Hernández: una baterista delgadita, bajita, diez años mayor que nosotras pero se veía de nuestra edad, usaba playeras de Misfits y The Ramones, era novia del Dodo, conocido guitarrista local. 
Lo de “Menstrual” se me ocurrió a mí y la idea era “provocar y transgredir”, como buena punk en desarrollo. Hasta mucho después entendí que con ello estaba ejerciendo un feminismo al cual estuve expuesta, indirectamente, gracias a la cultura popular misma.
     Según las feministas -y según yo- la menstruación no es algo de lo que debamos avergonzarnos las mujeres, es un tema del cual se debe hablar libremente sin conmoción o vergüenza. Hoy es común hablar de ello en parte gracias al feminismo, pero hace décadas era impensable mencionar la palabra “menstruación” en lugares públicos. De ahí “Menstrual Power”, un nombre que ahora a la distancia de los años me parece que llevaba en sí el espíritu de principios del siglo XXI. Teníamos una canción llamada Succubus que era la voz de un demonio femenino hablándole a su víctima. Otra se llamaba Siete días impura y discurría sobre cómo en los tiempos de Cristo las mujeres eran enviadas lejos de la ciudad por siete días cada vez que les llegaba su período menstrual. Otros títulos hablaban de emociones (un tema por demás femenino) e incluso del aborto. Éramos feministas sin saberlo. 
De niña crecí con caricaturas como Josie and the Pussy Cats y Jem and the Hollograms, donde las protagonistas cantaban en bandas formadas por mujeres que rockeaban con mucho estilo. Eran estímulos visuales a la vez que auditivos para una niña que desde temprana edad comenzó a mostrar sensibilidad por el arte. Gracias a las aspiraciones clase-medieras de mi familia –lo cual agradezco-, tuve lecciones de pintura, de piano, fui parte del coro de la escuela y escribí poesía que mi abuela celebró. 
     Vivía en una privada en la Colonia del Maestro, mi madre trabajaba tiempo completo y aún llegaba a casa a bordar vestidos o hacer moños de niña para vender; como madre soltera, siempre buscaba formas de incrementar el ingreso familiar. Aunque algunos puedan pensar que descuidó a sus hijas, la verdad es que los vecinos de la privada estaban en situaciones similares, casi todos nos conocíamos y como había muchos infantes, pudimos llevar una niñez en hermandad, sin peligro, sin soledad y, mejor aún, sin mucha supervisión adulta: libertad total. Yo solía jugar al futbol con los niños mientras las niñas jugaban a las muñecas. Uno de mis vecinos, Ricardo Vela, era fanático de Jim Morrison. Hoy Ricardo es un guitarrista reconocido en la escena post-rock de Monterrey. 
      Otro recuerdo de mi niñez fue en medio de la fiebre por Gloria Trevi. Hay que aclarar que Trevi poseía un look prestado un poco de la Madonna new-wave ochentera y un poco del post-punk gótico que a finales de los setenta iniciara Siouxie Sioux. El Boom Trevi se dio en los noventas, más de una década después de Madonna y de Siouxie. Por entonces asistí a una piñata en el patio de una casa donde participé en un concurso de baile; en cuanto se oyó el bombo de Pelo Suelto mis compañeras comenzaron a bailar, yo corrí a esconderme en el cuarto de servicio, ahí vi una escoba y encontré la manera de sobrellevar mi vergüenza: regresé al “escenario” tocando una guitarra imaginaria con la escoba. Lo recuerdo bien porque gané  el concurso. 
En México vivíamos el gobierno de Salinas de Gortari, estabilidad económica, los albores de la entrada del nuevo siglo. Yo alimenté mi acervo cultural y musical con lo que me llegaba de la televisión por cable y mis visitas anuales a McAllen, donde participé fervientemente del consumismo que la firma del Tratado de Libre Comercio había facilitado. Estados Unidos pasaba por una moda juvenil neo-hippie que imitaba a la de los años sesenta. En las tiendas vendían pantalones acampanados, blusas sicodélicas, cuadernos y calcomanías con leyendas como “Girl Power” (“Poder de chica”). A los doce años compré mi primer CD: Torn, de la cantautora Natalie Imbruglia. Estaba aprendiendo inglés, ello me hizo apreciar sus letras y comenzar a escribir mis propias canciones. Me enseñé a tocar la guitarra. Después de ese CD, compré el Celebrity Skin de Hole, el Nevermind de Nirvana y She’s got issues de The Offspring: me había convertido al rock alternativo. 
En secundaria me fui a vivir a Ciudad Juárez donde entré en contacto con la sociedad fronteriza, menos tradicionalista que la tampiqueña. Ahí terminé de erigirme como punk / grunge / new-metalera. Volví a Tampico con un look dark y mucha seguridad en mí misma. Antes de irme a Juárez sufrí de baja autoestima, nunca terminé de encajar en el mundo católico derechista del ICT. En Juárez me reafirmé como mujer y como rockera, tuve admiradores, amigos que escuchaban la misma música que yo, que se vestían como yo, que preferían ir a un concierto de rock en vez de a una tardeada a bailar. Incluso volví siendo novia de quien hoy es mi esposo, un rockstar local de Texas, guitarrista de una banda llamada Fake Clone. Volví siendo otra y esa otra fue quien creó Menstrual Power.
Por entonces escuchaba música riot grrl, la versión femenina/feminista del punk, chicas que promovían el empoderamiento de la mujer y tenían muchas ganas de derrocar al patriarcado con algo tan inocente como canciones llenas de gritos. Comencé a coleccionar discos de grupos donde tocaban mujeres. Me uní a foros de Internet donde las bandas de mujeres de México dialogábamos. Aún con todo esto, no supe del feminismo propiamente hasta que estuve en la universidad, muchos años después de mi banda adolescente. 
    Y esa fue, en breve, la historia cronológica de mi rockerismo y también, un poco, la de mi feminismo, pues sin duda ambas tendencias en mí han ido siempre de la mano. Y aunque fui de un grunge tardío al new-metal, del punk al post-punk, de ahí al metal, luego al rock gótico, luego al new wave, luego al new rave, luego al electrónico, luego al indie dance, luego al indie rock, luego al shoegaze, luego al dream pop, luego… bueno, no ha sido tan simple como suena. Casi todos los géneros, aunque se odien, se ven obligados a ser amigos en mis listas de reproducción, hay unos que siempre me acompañan, como el post-punk, otros que ya no escucho, como el new-metal. También hay muchos en medio que no formaron parte de mi estilo de vestir, mas sí de mis gustos e influencias: jazz, blues, bossanova, folk, salsa, tango, huapango... Una melómana no se conforma con un solo estilo, tiene que probar de todo. Ahora mismo, sólo como otro dato irrelevante de esta nota: mientras escribo suena Everything Now de Arcade Fire.

lunes, 2 de octubre de 2017

Lo que el huracán dejó: 5 videos indie grabados en las islas del Caribe.

Con la preocupación por los estragos del terremoto en México, me he olvidado un poco de poner mi atención en Puerto Rico, una tierra que robó mi corazón cuando la fui a visitar, pero por la que ya sentía cariño desde hace tiempo gracias a la música que me llegaba de allá, su comida (muy parecida a la comida de Tampico: plátano macho en los platillos, hoja de plátano para cocinar, guayaba, mariscos, etc) y su clima también parecido al clima de la ciudad costera donde crecí.
Tras los huracanes que azotaron la zona, las fotografías que nos llegan son de ruinas, polvo, carencia, lo cual es impactante para todo aquél que vio aquellas ciudades en toda su belleza y colorido previo a los desastres. No sólo Puerto Rico ahora necesita de nuestra ayuda y buena vibra, sino todas las islas del Caribe que por una u otra razón amamos: Cuba con toda su cultura, literatura e historia moderna, Haití y República Dominicana que solían ser La Española, islas que encantaron a los colonizadores y que también poseen un ritmos y sabores propios. Aquí dejo cinco videos indie de diferentes estilos musicales, todos llenos de candela, grabados en esa zona tropical:

1. Los Wálters - Toca madera. Los boricuas Luis López Varona y Ángel Emanuel Figueroa comenzaron un proyecto a distancia, operando uno desde San Juan, otro desde Philadephia, desde entonces han vivido en Barcelona, Sao Paulo, Rio de Janeiro, Miami... no permitiendo que la distancia los separe de sus raíces, aunque han ido agregando un ritmo cosmopolita que los hace únicos. Este vídeo fue grabado en las hermosas playas puertorriqueñas.

2. Maluca - El Tigeraso. La neoyoriqueña (o newyorican, término que se usa para denominar a los neoyorkinos de raíces dominicanas o puertorriqueñas) Natalie Ann Yepez, mejor conocida como Maluca, fue descubierta por Diplo en un bar mientras cantaba karaoke. Éste trabajó con ella en la producción del sencillo El Tigeraso, que refiere a una palabra muy dominicana "tíguere: una persona muy astuta o experta en manipulación, un jugador o pícaro". El resultado es una mezcla de merengue electrónico y rap. Mis estudiantes extranjeros de español adoran que les ponga este vídeo, el cual fue grabado en Santo Domingo.

3. Clubz - Afrika. El dueto de Clubz no tienen mucho de caribeños, son más bien dos mexicanos (Orlando y Coco) haciendo un indie rock / synthpop inspirado al principio en "la movida madrileña", comenzaron a sonar desde el 2014. África es uno de sus videos más recientes y, aunque parezca una isla exótica tailandesa, fue grabado en lugares conocidos -y otros no tanto- de Puerto Rico, con tomas de la gente y de las costumbres boricuas.

4. Acentoh - Guagua. Ahora escuchemos un poco de rap dominicano. Acentoh es un proyecto que comenzó en el 2010 y proviene directamente de las calles de Villa Mella, donde los versos freestyle de los raperos se reúnen y se mezclan con la demás música que se oye ahí: bachata, merengue, salsa. El vídeo es una muestra de la realidad dominicana y el título refiere al transporte público de allá, el camión al cual, al igual que en Cuba, los dominicanos le llaman guagua.


5. Buscabulla - Métele. Buscabulla es una palabra puertorriqueña similar a tíguere, refiere a alguien problemático. Ése es el nombre que le dieron a su proyecto los integrantes del dueto entre la diseñadora boricua residente en Nueva York, Ráquel Berrios y su novio Luis Alfredo del Barrio. Pertenecen a la elegante disquera francesa Kitsuné, sus influencias son tanto de la música sicodélica cubana, la música latina de los años 70 y varias vetas del electrónico, culminando en un estilo que ellos denominan "la música caribeña del futuro". 


5. BONUS: Whitest Taíno Alive - Poussy. Taíno es el nombre que llevaban los aborígenes precolombinos nativos del Caribe. Este trío de raperos de la República Dominicana también se alimentan de influencias musicales tropicales, aunque en esta canción -cuyo vídeo es un poco explícito y tripeante- experimentan con el smokewave, pero sin dejar de sonar, al fondo, algunas notas isleñas.

viernes, 24 de febrero de 2017

Popscuro

Video bonito de los regiomontanos Clubz. 
Le encuentro harta inspiración en Pulp Fiction y una estética dream-pop súper elegante y contemporánea. 
¡Bravo por todo lo (bien) hecho en México!


miércoles, 24 de junio de 2015

Soy demasiado vieja para ir a festivales

Austin City Limits
"Ya estoy vieja para ir a festivales de música", me he encontrado a mí misma repitiendo esta frase por años. Más argumentos contra festivales los escucho en boca de mis amigos: "odio que se llene tanto que ni estás agusto", "odio ver a la banda chiquitita y a través de las megapantallas", "prefiero ver sus conciertos en Youtube", "odio ser enana y lidiar con los grandulones que se plantan enfrente". Yo también odio eso, odio los festivales, pero asisto porque son la única forma de ver en vivo a mis bandas más queridas, de tener cerca a ese grupo de individuos que ha creado música para hacerme sentir, pensar, bailar, llorar... disfrutar, pues.

El problema tiene que ver, definitivamente, con crecer. A diferencia de años atrás, cuando mi única preocupación era aprobar las materias de la uni, invertía vastas horas en investigar talentos emergentes. Ahora reparto mi tiempo en mis muchos proyectos, en trabajar, estudiar, asear la casa, cocinar, hacer ejercicio, salir con amigos y mantener la dignidad de mis avatares en las redes sociales (crucial en el siglo XXI, ¿no?). Todo esto me deja con unas cuantas horas a la semana para hacer búsquedas musicales ya muy depuradas, de segunda o tercera mano, lo cual provoca que mi música sea la música que ya escuchan la gran mayoría de los mortales. Muy de vez en cuando dedico un fin de semana entero a buscar propuestas más "under", cambio la música de mi iPad y aguanto otros meses.

Modest Mouse en el FunFunFun Fest.
Lo mismo con los conciertos: antes pasaba días investigando qué bandas darían show en bares locales, las oía previamente y llegaba preparada para pasarla bien un martes, entre un público de 50 a 100 personas. Ahora sólo espero a que mi iPhone me avise, con la aplicación de conciertos, sobre las bandas más o menos "populares" que visitarán mis ciudades aledañas, rogar por que caiga en fin de semana, y ver si tendré tiempo y ningún otro compromiso para unirme a la horda de más de 200 personas que asistirán. Aún esto pasa cada vez menos. La neta es que hoy en día mis esperanzas se concentran en aguardar la llegada de los grandes festivales, para ver a mis bandas a un kilómetro de distancia, en calidad yo de partícula de polvo perdida en el mar de miles de adultos jóvenes, que pasan la mitad del concierto asegurándose de que su video se haya grabado bien en el celular (¿en serio alguna vez vuelven a ver esos videos?). 

En realidad oír y ver bandas populares no tiene nada de malo para mi ego, qué demonios, están chidas, me molan, con eso tengo (antes no: escuchar algo "mainstream" era sacrílego). Lo inconveniente es que la popularidad sí afecta mi experiencia con respecto a la música. Por eso odié el FunFunFun, Austin City Limits y el Corona Capital. Por eso me enamoré del Nrmal emisión Monterrey, el Utopia y el SXSW. Los dos primeros eran, al momento de yo asistir, festivales pequeños donde la masa fue cortés y suficientemente ligera como para escabullirme hasta adelante sin problemas. Así pude ver a las bandas de cerquita, mirar detalladamente cómo tocan sus instrumentos, qué equipo traen, qué caras hacen.

6th Street durante el SXSW
El SXSW merece especial mención, ya que, I mean, ¡sucede en toda una ciudad! Son tantas las bandas, y tantos los estilos musicales, y tantos los días, y tantos los bares, y tan grande el centro de Austin, que permite la misma experiencia de un festival pequeño: tienes que escoger cuidadosamente a qué show irás, a cuál de las cientos de bandas estás más deseosa de ver. Una vez tomada la difícil decisión, te diriges al barecito, pagas tu cover de $5 o $15 o $25 dólares, recoges tu cerveza gratis, te paras frente al escenario junto a otros 20 espectadores, y te preparas para establecer una conexión íntima con los músicos.

Heavenly Junkie, San Antonio, TX
El viernes pasado fui a un bar alt llamado Hi-Tones, ahí descubrí una banda local que, de verdad, me gustó más que muchas otras hiper famosas de las que llenan bares en Austin.
Nombre: Heavenly Junkie. 
Estilo: algo así como electroindie. 
Integrantes: un bajero y un programador-guitarrista. 
Número de personas en el público: 5. 

¡Cinco personas! En el patio había más de 50 alcoholizándose y hablando de estupideces, la barra estaba llena, pero frente al escenario sólo yo y otros cuatro freaks (vaya, ni mis amigos se quedaron). No entendía cómo los presentes podían estarse perdiendo de tanto talento. 

En el flow de mi borrachera descubrí, que para mí ése es el estado ideal de ver una banda, casi casi como ir a uno de sus ensayos: pude cerrar mis ojos y bailar, hice contacto visual con los músicos, escucharon mis gritos de aprobación, y al final, por poco, tuve la ocasión de ir a saludarlos, de contarles mis observaciones sobre lo chingona y original que me pareció su música. No lo hice porque primero le hablé a la chica de la banda gótica que tocó antes, con ella estuve platicando hasta que prendieron las luces para corrernos del lugar. Pero al menos sé que alguien con mucha imaginación y sensibilidad musical vive en la misma ciudad que yo, que me los puedo encontrar en el súper o en un bar, y que quizá algún día llenen la explanada en uno de los grandes festivales internacionales.

lunes, 12 de mayo de 2014

Quieren tu dinero, quieren tu alma.

Una canción de protesta de los años 90 que debió haber surgido en la cultura de los raves, sigue teniendo total actualidad en nuestros días, y hasta más con esto de las redes sociales y la culminación del neoliberalismo en algo perverso y bizarro que se pone la máscara de "El Sueño Americano". Ahí les va mi traducción al español y el video:
Tu celular, tu cartera, tu tiempo, tus ideas
no código de barras, no fiesta, no identificación, no cervezas
tu tarjeta de débito, tu licencia, tus pensamientos, tus miedos
si no hay SIM card, no hay disco, no hay foto, no hay "aquí"
tu sangre, tu sudor, tus pasiones, tus arrepentimientos
tus ganancias, tu tiempo libre, tus modas, tu sexo
tus pastillas, tu hierba, tus tetas, tu trasero
tus risas, tus pelotas, lo queremos todo (queremos tu alma)

tu dinero, tu casa, tu teléfono, tu vida (queremos tu alma)

cuéntanos tus hábitos, tus novedades, tus miedos
danos tu dirección, tu número de zapatos, tus años
tus dígitos, tus planes, tu número, tus ojos
tu horario, tu escritorio, tus detalles, tu vida
muéstranos a tus hijos, tus fotos, tu hogar
aquí, toma una tarjeta de crédito, un seguro, un préstamo
ten un trabajo, ten una pensión, ten un corte de pelo, ten un traje
juega la lotería, juega fútbol, dale vuelo a la hilacha, toca el claxon
te enseñaremos unas loqueras, unos espantos, te compraremos bebidas, tira tus libros a la basura
te venderemos baratijas, te cobraremos impuestos, estamos comprando grandes pistolas y tú nos das el dinero

(queremos tu alma) tu dinero, tu casa, tu teléfono, tu vida
(queremos tu alma) tus pensamientos, tus emociones, tu amor, tus sueños
tu chequera, tu esencia, tu sudor, tus gritos
tu seguridad, tu sobriedad, tu inocencia, tu sociedad
tu persona, tu lugar, tu distancia, tu espacio

(Vuelvan a sus camas, América, su gobierno tiene todo bajo control otra vez)

Aquí. Mira este comercial. Cállate. Eres libre de hacer lo que te decimos.
Eres libre de hacer lo que te decimos (queremos tu alma)

Ahí les va una banda pop de chicos, ahí les va Mackers, ahí les va Britney, ahí les va una Coca
aquí pizza, aquí TV, aquí algo de rock y algo de rol
ve comerciales, más comerciales, mira a Jerry, no Oprah
cómprate una vida mejor desde la comodidad de tu sofá
aquí hay palomitas, aquí hay revistas, aquí hay malteadas, aquí hay pantalones de mezclilla
aquí hay brassieres con relleno, aquí hay cera para depilar las axilas, aquí hay playeras de fútbol, aquí hay gorras de béisbol
aquí van programas de comentaristas, aquí van videojuegos, aquí va una Coca Light, aquí hay diez líneas más
aquí hay cigarros con filtro, aquí hay labios de colágeno, aquí hay centros comerciales abiertos toda la noche, aquí hay caderas de plástico

Aquí. Aquí están los Gladiadores Americanos (futbol americano).
Mira esto. Cállate.
Vuelve a la cama América, aquí están los Gladiadores Americanos
Aquí hay 56 canales de éso
Mira a estos retardados pituitarios golpear esos cráneos juntos
y felicitarte por vivir en la tierra de la libertad. Aquí vas América
Eres libre de hacer lo que te decimos
Eres libre de hacer lo que te decimos

No hippies, no solitarios, no truncos, no gays
no zurdos, no lunáticos, no opiniones, no formas
no pensadores, no maestros, no hechos, no gente rara
no patinetos, no drogadictos, no confianza, no sueño

aquí hay palomitas, aquí hay revistas, aquí hay malteadas, aquí hay pantalones de mezclilla
aquí hay brassieres con relleno, aquí hay cera para depilar las axilas, aquí hay playeras de fútbol, aquí hay gorras de béisbol
aquí hay infomerciales muy muy muy muy muy muy muy muy muy muy muy muy largos


miércoles, 23 de abril de 2014

Aquello de tener diecisiete años.

Este post va respecto a la rola "Cigarette Daydreams" ("Fantasías de cigarro") que últimamente ha sido mi replay.

La canción la encontrarán en el video del final, pues la letra me parece un poema al estilo de la poesía narrativa, aunque con clichés en su forma, el fondo, sumado a la frase luminosa que da título a la canción, más la música y la vocecita desgarrada de Matthew Shultz, la convierten en un viaje intertemporal. 

Tratando de entender por qué me gusta, descubrí que la letra prácticamente describe a la adolescente que fui -y que muchas otras chicas son o fueron-, entonces recordé a los personajes femeninos de mis películas de pubertad o adolescencia y, aunque antes sólo me parecían cool, ahora entiendo que la empatía con ellas me permitió no sentirme tan aislada.


Si lo vemos desde un contexto social, soy un producto de mi época y sin querer hice click con el espíritu que en los 90s cuestionaba los órdenes establecidos: en ese tiempo hubo una explosión de la consciencia colectiva, especialmente entre la juventud, alentada por la caída del muro de Berlín, el feminismo que ya desde los 80s había salido de la Academia para volver a las calles -donde había nacido casi dos décadas antes-, además de otros movimientos sociales como el ecologismo y el activismo político que a finales del siglo XX impactaron por medio del arte, la televisión y el creciente mundo Web.

En medio de estas cavilaciones que me despiertan rolas como ésta, recibí el siguiente mensaje:

"Me da nostalgia cómo creciste, cuando estaba en secundaria encontré tu blog ... me metía por la música, y veía tu foto comiendo elote, eras una niña... ya estoy por terminar la carrera y pues creciste hahaha nada más quería comentarlo..."

Y nada, que es natural que al crecer una cambie (dice la rola de Future Islands: "seosons change"): ya no fumo, ahora tengo menos miedos que antes, pero en esencia sigo siendo la misma chavita ondeada, idealista, radical a mi manera, aún en busca de respuestas y de paz mental. Así, un montón de morras han de sentir empatía con esos personajes de los 90s y al mismo tiempo, de cierta forma, también conmigo.


viernes, 7 de febrero de 2014

Nunca es tarde para reseñar a Daft Punk.

Sé que es un cliché reseñar a Daft Punk, después de sus discos Homework, Discovery, Human After All y la banda sonora de Tron, creo que ha sido Random Access Memories del que más se ha hablado. Cuando lo tuve en mis manos me prometí no escribir sobre él, pero pasé días oyéndolo sin parar y hoy no puedo evitar compartirles mi viaje.

Algunas canciones tienen la reminiscencia de sus álbumes pasados y otras son muy novedosas, aunque todas guardan relación con obsesiones conocidas del dúo formado por los franceses Guy Manuel de Homem-Christo y Thomas Bangalter: lo espacial y robótico, los sampleos, el club dance o Electronic Dance Music (música disco), el detalle en cada efecto sonoro, sus influencias musicales (recordemos aquella rola Teachers del Homework, donde enlistan a decenas de músicos), la fiesta, el baile, lo cool, e incluso el amor, que se trata en muchas de las nuevas canciones (una se llama The Game of Love: "el juego del amor" y suena a Something About Us de su previo disco Discovery. Otra se llama Instant Crush: "enamoramiento instantáneo").

Pero en su generalidad, el álbum es un homenaje a la música de los años setenta, la época del primer electrónico, de los primeros sampleos, los primeros DJ's con sus vinilos, los sintetizadores análogos y la pre-industrialización del mercado musical (poco antes de que MTV se llevara todo al demonio), por lo que resulta una pieza que romantiza esos años y principios de los ochentas, a la vez que rinde tributo a quienes le abrieron paso, musicalmente hablando, a esta que se ha convertido en una de las bandas más importantes de house music (aunque eso del género queda en discusión, sobre todo después de este nuevo álbum). Ritmos house con los elementos setenteros enfatizados ya se oían en canciones como One More Time de disco Discovery o Around the World del Homework, pero en Random Acces Memories llegan a su extremo.

El primer track es, hasta ahora, mi favorita: Give Life Back to Music, una rola club dance que recuerda en algo a su estilo pasado, pero revive a su vez ritmos disco. La letra dice en inglés: "Deja a la música entrar esta noche / Sólo préndele a la música / Deja a la música de tu vida / Dale vida a la música otra vez". Para mí, escuchar a Daft Punk de nuevo, me transporta a antiguas épocas de mi vida (sin duda, ellos tocan "la música de mi vida"), pero además este disco es un viaje en el tiempo mismo: la época histórica cuando se creaba y reproducían ritmos en aparatos análogos, entonces uno tenía que "prender" el tocadiscos para oírlo (ahora no, ahora sólo das click o rozas un botón, a lo mucho se prende la computadora o el iPhone).

En Random Access Memories también hay canciones que están demasiado relajadas y tengo que dar skip cuando lo escucho para salir a correr (o empezar la party), como es el caso de Doing it Right; pero otras, como Motherboard (bellísima) son progresivas y pasan del relax al delirio futurista-setentero. Beyond es otra de las calmadas, pero aplica lo del futurismo-setentero para recordar los jingles de National Geographic o de aquél programa de televisión de Carl Sagan: sonidos que simbolizaron el progreso, el futuro.

Ésa idea del futuro se oye en la canción Giorgio by Moroder (otra de las progresivas que va del funk suave al rock pesado). Giorgio Moroder fue un músico que introdujo muchos de los sonidos electrónicos a la música disco: el track comienza con su voz explicando que en 1969 y 1970, él quiso encontrar la música del futuro, por lo que creó sin darse cuenta los sonidos que influeyeron a toda la electrónica posterior. Daft Punk retoma esta influencia y le hace honores. Más o menos por esta línea "tributaria" está Fragments of Time, canción alegresilla con ritmo soul setentero.

La letra de Touch es casi un poema, y su relación con lo literario radica meramente en lo "cursi" de la canción (kitsch), porque la rola comienza con sonidos espaciales, tétricos y después desconcierta al lanzarnos una voz de adulto (¿anciano?) cantando una canción de pop setentero, la cual acaba deconstruyéndose en un primitivo Electronic Dance Music, al puro estilo de Donna Summer (con quien Giorgo trabajó ampliamente).

Las preferidas de los escuchas son Get Lucky y Lose Yourself to Dance, en ambas tienen por vocalista invitado a Pharrel, famoso cantante de la banda hip-hop Gym Class Heros. La primera vez que le puse atención a la letra de Get Lucky, pensé que ese podría ser el himno de mi generación: habla de quedarse despierto toda la noche, alcoholizándose, enamorándose, divirtiéndose. Aunque en realidad estas dos canciones (yo digo) son la conexión que hace Daft Punk entre la cultura disco de los setentas y nuestra generación (de los noventas a nuestros días), al menos de aquello que fuimos a fiestas raves, frecuentamos clubes y sudamos toda la noche al ritmo del DJ, yéndonos de after para seguir bailando y "con suerte" ("luckly") terminar acompañados en la madrugada: "she's up all night 'til the sun / I'm up all night to get some / She's up all night for good fun / I'm up all night to get lucky" ("ella se queda toda la noche hasta el sol / yo me quedo toda la noche para obtener un poco / ella se queda toda la noche por buena diversión / yo me quedo toda la noche para estar suertudo").

La última canción, Contact, tiene un sampleo (el único en el disco) de la pieza We Ride Tonight de la banda de rock The Sherbs, cerrando así la exploración de ritmos de los 70s y su reinterpretación, haciendo un homenaje a la serie de personajes que influyeron esta música y a los propios Daft Punk.

Las colaboraciones de otras bandas y músicos de diversos géneros y generaciones, hacen que este disco sea más humano que sus anteriores (definitivamente más que Human After All), lo que me sacó de onda, al menos a mí que soy fanática de sus cascos espaciales (¿cómo dos cascos pueden ser tan putamente sexies?).

El disco logra sorprender porque aún conservan su esencia, su tendencia a la satirización, lo lúdico y la remembranza de sus maestros. Entre varios amigos que tenemos diferentes gustos musicales, a todos nos gusta Daft Punk. Recuerdo cuando yo andaba metida en el ambiente industrial, nos conquistaron con sus temáticas cyborg, los metaleros son fans del soundtrack de Tron, los raverosos se volvieron locos con Human After All, a los houseros les entona desde el Homework y los más fresas los descubrieron con el lanzamiento de Discovery. Pero en general, todos sus discos tienen algo que envuelve y gusta a todo tipo de oyentes.

Random Access Memories es definitivamente un acceso a memorias del pasado que son totalmente azarosas, pero cobran sentido al realzar la ironía de lo pop, lo que fue y que ya no es, sin perder su encanto, al menos no para quienes hemos disfrutado de la música electrónica a través de las décadas de su existencia, sin tener que ver con lo generacional, pues, por ejemplo, yo no viví esos tiempos y sin embargo me alcanzaron (vi las series "Cosmos" de Carl Sagan, bailé Gloria Gaynor en la secundaria, escuché a mis tías cantar ABBA), así como Daft Punk va a alcanzar a las generaciones por venir, de eso podemos estar seguros.


jueves, 2 de enero de 2014

Aquellos buenos tiempos del rock tampiqueño.

Este articulo lo escribí para la extinta página de promoción artística Tampico Cultural hace un par de años, hoy lo publico aquí a petición de los compas y en homenaje a la raza rocker que me vio crecer. 

Aquellos buenos tiempos del rock tampiqueño.
Gracias a Obed Zapata, por refrescarme la memoria.
Incursioné en el mundo del rock tampiqueño tardíamente. Yo apenas tenía dieciséis años de edad y ya existían bandas como Anton, que llevaban casi una década tocando. Mi banda Menstrual Power fue de las primeras en el puerto formadas por puras mujeres (con Melissa Ortuño en el bajo, Sandra Hernández en la batería -quien ahora toca en Empire Darkness- y yo en la guitarra y voz); cuando empezamos a tocar ya existían el RockFabrik y el Bar Obrero, de vez en cuando se hacían tocadas en bares anónimos (cualquier bar de mala muerte) o en fiestas caseras.

Pero antes –mucho antes de nosotras-, existió el Metal Garage donde tocaban bandas como Aquelarre, Anton, Los de Abajo, Lenguas Muertas, Radical Sista, etc. Después abrió La Kaza Café Rock (lo que ahora es Dolce) y se hacían eventos organizados mayormente por Toño Díaz, quien tenía su negocio en el Macalito -único lugar donde podía conseguirse material rockero, ya que eran los tiempos del cassette y no existía el Internet-. En ese entonces predominaba la escena metalera y punk: Hecatombe, Cygnus, Antiquus, Fuscion Ácida, La Contra, Guante Blanco. Después vino Atrapados en los 60s (en la Ave. 1ero de Mayo, Cd. Madero), donde casi siempre tocaban las bandas metaleras mencionadas y The Forensic, así como bandas de heavy y otras de hardcore-punk como Convicción.

Por esas épocas, el gran apoyo a la escena lo ejercían dos factores: (1) la tienda de Toño Díaz donde se juntaban metaleros y punks a “cotorrockear” (que después se movió al centro de Tampico y se convirtió en Urban Noise); y (2) una estación de Cd. Victoria llamada Radio Tamaulipas. En ésta había un programa transmitido de 9 a 11 donde ponían bandas rockeras de todo el estado. Gracias a ello, los tampiqueños se hicieron amigos de otras bandas de la región, empezaron a tocar fuera de Tampico y a traer bandas de otras ciudades (Cd. Victoria, Laredo, Matamoros, Valles, Poza Rica, etc.)

A partir de aquí entré yo. Fui llevada al RockFabrik por un amigo cuyo hermano mayor tocaba en Argoth. Nos sentaron en el área de “menores de edad” y tomé piñas coladas sin alcohol, impresionada por la decoración industrial que le daba un aire sombrío, irreverente: rockero.

El RockFabrik (ubicado en Ayuntamiento) acababa de abrir. Su propietario Manuel Ramos, con una propuesta launge, ofrecía rock en vivo de jueves a domingo y formaba tocadas por género musical, permitiendo además de los géneros ya existentes la entrada al alternativo, al nu-metal y poco a poco a estilos que nunca se habían tocado en el puerto, como gothic metal, folk metal, industrial, lo que serían los principios del indie, etc. Ahí fue cuando formamos nuestra banda Menstrual Power, influenciadas por el post-punk y por Kittie, resultando en un rock experimental que de rudo no tenía nada, sólo nuestra forma de vestir (ja).

Por el RockFabrik pasaron muchas bandas. Las que recuerdo eran  (disculpen si se me escapa alguna): Arteria de Hule, Claroscuro, Lenguas Muertas, Barracuda, Clavo, Tetralogía de Fallot, Adlibitum, Doriz, Orwell, Los Guillén, Muestra Gratis, Kromo, Player 2, Caja Negra, Shubidubis Band, Vade Retro, Ácida, La Contra, Cuarto Menguante, Infinita, Zion, Némesis, Dislexia, Again Fuckin Down, Convicción, Actitud, Antiquus, Anton, Evil Entourage, Sarcoma, Hecatombe, Black Abomination, Imperium, Lords of Chaos, Empire Darkness, The Forensic, Menstrual Power, Nerea (también de las primeras bandas de mujeres), solistas como El Caimán y el mítico Dr. Manzur, la banda de planta Argoth y la propia banda de Manuel Ramos, RPM.

Pero como el rock se trata de headbangear, dar brincos y golpes, el RockFabrik por su tamaño no se prestó (creo que sólo en un par de ocasiones se permitió el slam y las consecuencias fueron desastrosas), así que muchos –sobre todo los punks y hardcoreros- comenzaron a desertar hacia una nueva opción: el Bar Obrero, perteneciente a Mayra Osorio.  

En mi opinión, fueron las épocas en que más viva estuvo la escena. Obed Lam fundó la página de Tampico Rock (www.tampicorock.com) y cubrió todos los eventos donde las bandas hacían aparición, en dicha página había una agenda del rock tampiqueño, salían las fotos de los toquines, las biografías de las bandas, incluso tenía un foro de discusión donde a veces los pleitos trascendían el Internet, formando verdaderas rivalidades entre las personas y bandas implicadas.

La rivalidad también se extendió a las sedes del rock, pues como es natural en todo negocio, Bar Obrero y RockFabrik empezaron a hacerse competencia, lo cual lejos de resultar negativo, fue enriquecedor para la escena: había tocadas al por mayor (hasta se empalmaban: a veces una banda tocaba en un lugar y rápidamente cargaba instrumentos para irse a tocar al otro), concursos, guerras de bandas, entrega de Music Awards donde se premiaba a “la mejor banda”, “la banda revelación”, “la mejor canción”, ¿cómo olvidar los trofeos del Bar Obrero que imitaban al Oscar, pero hechos con muñecas barbies teiboleras?

Así, punks, metaleros, hardcoreros, góticos y alternativos comenzaron a hacerse un grupo homogéneo debido al florecimiento de la escena gracias a los dos bares y a tampicorock.com. También gracias a las tiendas como la de Blackie (ex bajista de Anton que publicaba un FanZine de metal) donde se juntaban los músicos. Por último, también gracias a las intensas tocadas en fiestas caseras que se hacían cada fin de semana (quien las vivió, recordará el legendario “Chocolatazo” hecho con mezcal, Lechera y Coca-Cola).

Por supuesto, cada quien tenía sus bandas amigas con las que más se juntaba, los lugares de ensayo se convertían en refugios para cada “clica” y unos terminaban jalando más hacia RockFabrik que al Bar Obrero o viceversa. Pero en general, un jueves, viernes o sábado de tocada, implicaba diversidad. Es lo que más me gustaba, porque a fin de cuentas todos teníamos esa “personalidad rockera” de libertad, mente abierta y gusto por la fiesta, por la música.

Igualmente se fue dando una compenetración del rock con la playa: muchos nos juntábamos ahí por las noches, con el metal a todo volumen en los automóviles estacionados frente a la avenida. Estaba de moda ir al Hospital Naturista, donde nos emborrachábamos a sus afueras bajo la luna o en medio de la oscuridad de las habitaciones abandonadas (y a veces, aunque parezca mentira, uno se encontraba amigos como si de una fiesta se tratara). Surgió también el Hoyo Funky, otro bar en la entrada de la playa que ofrecía tocadas y raves. En Semana Santa los escenarios en la arena y con la brisa marina eran dominados por bandas locales. Éramos verdaderos rockers costeños.

Después la playa se llenó de violencia e inseguridad. El RockFabrik cerró. Muchos ya no se identificaron con el Bar Obrero -que desde un principio tuvo un carácter más extremoso- y dejaron de ir a las tocadas. La página de Tampico Rock dejó de funcionar. Algunos músicos se fueron de Tampico y sus bandas desaparecieron para dar paso a otras nuevas, las cuales vendrían a formar parte de una generación rockera que a mí ya no me tocó. Algunas “bandas de siempre” se conservaron intactas y otras que eran novatas alcanzaron una muy buena calidad. Y así fue, a grandes rasgos, el fin de una era y el inicio de otra de la que yo ya no puedo hablarles. Sin embargo, la que yo recuerdo, esa que me tocó, me atrevería a decir que fue “la época dorada del rock tampiqueño”.

viernes, 26 de abril de 2013

"Turn my way" by New Order.

I don't wanna be like other people are 
don't wanna own a key, don't wanna wash my car
don't wanna have to work like other people do
I want it to be free, I want it to be true.
No quiero ser como las demás personas
no quiero ser dueña de una llave, no quiero lavar mi carro
no quiero trabajar como la demás gente
yo quiero ser libre, yo quiero ser de neta.

lunes, 23 de julio de 2012

Midnight City de M83: el refugio de los freaks.

Ya que están escuchando la música de mi reproductor (al cual pueden ponerle pausa en cualquier momento aquí a la derecha), he decidido escribir sobre el video musical Midnight City de la banda M83, el cual me hizo reflexionar sobre el papel que jugamos algunas personas de mi generación quienes, hace muchos años en la secundaria, fuimos considerados los freaks e inadaptados de nuestros entornos sociales, demostrando desde entonces una personalidad que se negaba a seguir las normas de la cultura dominante. 

Y en eso encuentro mucho parecido con los niños índigo del video de M83. Niños con poderes inimaginables que son reclutados en un centro donde -aprovechando que aún son niños- se les va a moldear para que actúen de la manera que quiere la sociedad, o el gobierno, o quien sea que los tenga ahí.

Esos niños éramos nosotros. En la mayoría de los casos que conozco (de amigos y conocidos), esas personalidades únicas mutaron en una agudeza intelectual y una sensibilidad con respecto a las pasiones que a cada uno nos han movido desde siempre: los melómanos siguieron la vertiente de la música independiente, otros se internaron en las novedades del diseño gráfico o el arte, los menos en la literatura, el anime, el cine, el teatro, las ciencias sociales e incluso en carreras como Ingenierías, Matemáticas Aplicadas, Psicología, Biología o Medicina, logrando ser exitosos o al menos fieles representantes de sus campos de estudio.

Para este tipo de personas que yo conozco bien -y que sin embargo hoy viven muy lejos de mí-, todo va relacionado a la búsqueda de un entendimiento del mundo por medio de lecturas de hechos históricos, canciones, piezas fílmicas, libros de cómics o de autores que admiramos (ya seans héroes de las artes, de la fantasía o de las ciencias).

De esta admiración y re-lectura de nuestros ídolos, hemos pasado por un proceso liberador que fue de la imitación, a la asimilación, a la apropiación, a la expresión personal, y así muchos de nosotros terminamos haciendo nuestros propios intentos creativos: arte, música, textos, visuales, ropa, videojuegos, formulas. Un mejor entendimiento del mundo.

Así que insisto que los niños de Midnight City nos representan, pues también nosotros decidimos salir de esa "escuela" en la que se nos iban a enseñar las reglas de un juego que no deseábamos jugar. Y aunque en algún punto sentimos miedo (como le pasa a los niños en el video de M83 cuando los adultos los persiguen por el bosque), nosotros preferimos ser libres, ir más lejos, probar nuestra fuerza a solas y como lo hace ver mi parte favorita del video (cuando el niño está solo, dando la cara al sol, y de repente su compañera lo toma de la mano): sabemos que no estamos solos en este mundo y que caminamos junto a los demás freaks, si no es en persona, al menos a través de esa "ciudad a la media noche" que es la Internet.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Algunas interpretaciones de "Diamantes", álbum de El Columpio Asesino.

He caído enganchada de la banda española El Columpio Asesino. Tiene casi un año que los descubrí, mas apenas hace un mes escuché el último de sus discos, el cual presentaron en el Corona Capital de México, al que muchos de mis amigos asistieron. Mis cuates me contaban entusiasmados sobre la banda y yo asentía, pero no sabía que hablábamos de bandas distintas: yo me refería a la de los discos La Gallina (2008), De mi sangre a tus cuchillas (2006) y del álbum homónimo (2003), mientras mis compas hablaban de esos y de Diamantes (2011), en un espectáculo que se les había presentado en vivo, como debía de ser, pues cuando uno escucha a El Columpio Asesino, no se los imagina apasibles en un estudio de grabación, como con otras bandas puede pasar, sino en el escenario, pisando el pedal con ganas, Ulecia acariciando el bajo y los Arizaleta moviéndose alocados, Sable encajando los dedos en los teclados y Cristina en trance rasgueando la guitarra.

Diamantes, como los anteriores, me pareció bueno en muchos sentidos, sobre todo por su simpleza y por el hecho de que, como casi todo el arte, son un reflejo de su época.

Quizá mis interpretaciones del álbum sean más pretenciosas de lo que los chicos de la agrupación hubieran querido, pero a fin de cuentas así es la música: deja de ser del creador cuando el escucha se apropia de ella.

Musicalmente me agrada, pues me recuerda a bandas y estilos que han sido parte esencial de mi formación musical. Siento que tienen algo de new wave incluso en el estilo visual de sus videos, el arte de los álbumes y su imágen como banda, lo que abrazaría cierta tendencia post-punk, pero además rinden homenaje al punk crudo y el grunge del tipo Sonic Youth, aunque son tan eclécticos que encuentro surf, rock gótico como el de Cocteau Twins y de los primeros pasos de la electrónica, con sonidos prestados de Kraftwerk y Depeche Mode. Por otro lado, no pueden negar su carácter popero, perfilando un electropop encarnado en la línea del dreampop, algo poco más oscuro que el electropop común.

En cuanto a las líricas, creo que son lo que ha contribuido a que no pueda dejar de escuchar el disco, pues se trata de toda una narrativa, no sin ciertos logros poéticos, de la vida en nuestros días, el nihilismo, el vacío de la juventud que se refugia en el hedonismo (la búsqueda del amor, las drogas, la fiesta), y sin embargo, "los errores acumulados" nos sirven, según la concepción de la banda, para hacernos "un collar de perlas", lo cual es decir que todo lo que la hemos cagado en la vida, al final nos hace ser lo que somos. En esa canción, Perlas, se acepta al "yo interior" tal y como es, como el humano promedio, poco brillante, "un animal de corral". La misma premisa se toca en Diamantes, cuando dice "son muchos los kilómetros que hemos andado para no haber llegado a ningún lado, ¿en qué momento perdimos el control, en qué momento dimos la espalda al sol?", pero aquí sí busca una redención: "cógeme la mano, sácame de aquí, limpias tu mirada, sólo creo en ti".

En otras rolas, como Toro (el hit y mi preferida, pues en algo me recuerda a The Pixies y Joy Division, al igual que La marca en nuestra frente del álbum Gallina), habla un poco del efecto social de las drogas: "con amigos, con extraños, coincidimos en los baños, siempre te gustaron largas", dice refiriéndose a las líneas de cocaína, o nombrando directamente a la metanfetamina, pero en un doble sentido: "te voy a hacer bailar toda la noche, nos vamos a Berlín, no quiero reproches, carretera y speed, toda la noche".

Y aunque pudiera parecer lo contrario, las letras poseen algo de crítica, como la de la canción MGMT, cuyo título refiere a la banda norteamericana hipster por excelencia, y comienza diciendo "no tienes por qué aparentar" y más adelante "olvida esas fiestas de gente New York, nunca tendrás su aprobación, eres tan hermoso en tu silencio". Toda la canción delinea al joven de hoy, que se preocupa por trivialidades como su vestimenta, sus salidas de fin de semana a emborracharse, el sexo intrascendente y el encierro en su propio mundo nocturno de descontrol: "huimos del vacío para hundirnos más y más. Bajas las persianas, no dejas al sol entrar. No quieres saber nada de ese mundo que hay detrás. Llama a tu amiga que nos traiga un poco más, nos encerraremos hasta que los pájaros dejen de cantar".

Cisne de cristal es del estilo de Rayuela y recuerda a aquella célebre frase "andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos", obra favorita entre los jóvenes bohemios de nuestra generación; pero la canción además es un cover-del-cover de John Cale realizado por Manic Street Preachers. Y es precisamente ese, otro rasgo de nuestras épocas: el remix, el pedir prestada una pieza o influencia artística y reinventarla. A esta canción le dan algunos giros estilísticos y le cambian el idioma, al igual que sucede con el track cinco, On the floor, un cover de We are Standard, banda indie española también de los dosmiles.

"Dime que nunca has tonteado con la posibilidad de dar a arder el cuadro que te han colgado en la pared", esta frase de Dime que nunca lo has pensado, sugiere pensar más allá de lo que la sociedad y las normas morales nos han impuesto, retando a quien se dirige, a que se convierta en un outsider, a cruzar la línea de los límites de la cultura dominante: "vente conmigo al otro lado, cruza la línea de mi mano, sube conmigo a esta ola y observcemos cómo se viene todo abajo". Mientras que Corazón Anguloso, podría ser la metáfora de una nación, aunque no logro identificar cuál, tal vez España: "eres hermosa, así Dios lo quiso, tan poderosa como petrolera, has gobernado en todos los tableros, has amarrado al más marinero".

En una sociedad conservadora como la española, la recepción del disco no fue del todo exitosa, pues he leído críticas que consideran las letras vulgares y las melodías repetitivas de sus materiales anteriores (esta ultima observación es acertada, mas no por eso deja de ser un disco agradable).

Para mí, no resulta transgresor, ni tampoco naive. El disco está balanceado y es congruente tanto en estilo, como en lírica, como en su arte, hasta en la misma personalidad de los músicos. Habría que escucharlos a profundidad para lograr interpretar el mensaje musical y literario que dan entre líneas, quizá sin quererlo, rindiendo un homenaje a la música que nos vio crecer a nosotros, los integrantes de la generación Y, a la vez que denuncia y retrata un estilo de vida descarnado, el cual ve su florecimiento en la alborada de este siglo XXI.

miércoles, 11 de enero de 2012

Un poco de 80s revival...

Algunos de nosotros necesitamos ser controlados:


Hold me like before, hold me like you used to,
control me like you used to...

viernes, 6 de mayo de 2011

La magia de los 80s

Una de las cosas curiosas de los 80s para los latinoamericanos, es que eran muy comunes las versiones traducidas de las grandes canciones (y mal traducidas, pues tenían que adecuar las letras al ritmo de la ya existente música), que nos hacían sentir más identificados con la canción, por estar en nuestro idioma en una época en la que el ciudadano común no era bilingüe. Yo no viví los 80s, pero imagino que así fue ja. Al menos me imagino que me hubiera pasado con esta rola de The Smiths:



viernes, 11 de febrero de 2011

Poesía y música: The Night por Morphine.

Eres la noche, Lila. Una niñita perdida en el bosque.
Eres una leyenda, lo inexplicable.
Eres un cuento para dormir. El que mantiene las cortinas cerradas.
Espero que estés esperándome porque yo puedo hacerlo sin ti.
Puedo hacerlo sin ti.

Es demasiado oscuro para ver el punto de referencia.
No quiero tus hechizos de buena suerte.
Espero que estés esperándome del otro lado de tu alfombra de estrellas.
Tú eres la noche, Lila. Eres todo lo que no podemos ver.
Lila, tú eres la posibilidad.

Desconozco el ilimitado mundo de lo antiguo. Eres los sonidos que nunca escuché.
Fuera del mapa donde las cosas salvajes crecen. Otro mundo afuera de mi puerta.
Aquí me paro, estoy solo. Condúceme abajo, al oscurísimo camino.
Lila, tú eres mi único hogar y no puedo hacerlo sin ti.

Eres la pintura que se puede caer de la pared con la puerta que se golpea al final del pasillo donde el niño repica sonidos de basketball. La batalla de la tierra de los ángeles. La cambiante nieve que se amontona tan realistamente, tan realistamente, te llamo alfombra de estrellas. Mira, hay algo en el patio. Está tremendamente oscuro. Con las cuerdas pintadas, la cruz, el hechizo de buena suerte, el que reza, con la capa adicional...


You're the night, Lilah. A little girl lost in the woods.
You're a folk tale, the unexplainable.

You're a bedtime story. The one that keeps the curtains closed.
I hope you're waiting for me cause I can make it on my own.
I can make it on my own.

It's too dark to see the landmarks. I don't want your good luck charms.
I hope you're waiting for me across your carpet of stars.
You're the night, Lilah. You're everything that we can't see.
Lilah, you're the possibility.

You're the bedtime story...

Unknown the unlit world of old. You're the sounds I never heard before.
Off the map where the wild things grow. Another world outside my door.
Here I stand I'm all alone. Drive me down the pitch black road.
Lilah you're my only home and I can't make it on my own.

You're a bedtime story...
You're the paint can falling off the wall at the door that slams at the end of the hall where the kid rings sounds of basketball. The battle of the earth of the angels. The shifting snow drifts so realistic, so realistic - call you carpet of stars. See there is something in the yard. It's awful dark. With the painted strings, the cross, the good luck charm, the prayer, the extra layer...

martes, 18 de mayo de 2010

Lo posterior y lo nuevo: del post-punk al new rave.

¿Qué tienen en común el post-punk y el new rave? Nada. Si acaso el hecho de que ambos son la evolución de otro género más antiguo.

Del primitivo punk-rock setentero se desprendió en los 80s una rama experimental, más oscura e introvertida que denominaron post-punk. En cambio con el rave noventero pasó lo contrario: de ser un electrónico más técnico y algo sombrío, resurge en la primera década del 2000 como un subgénero extrovertido, colorido, de música electrónica que integra el indie, el disco y como podemos ver aquí: el new wave (difiérase de new rave, pues éste último fue llamado así como un juego de palabras con el primero).

Siouxie and the Banshees no es new wave, pero forma parte de esa ola experimental, de esa moda rebelde y contracultural que trajeron los 80s. A Junkie XL (un new raver holandés) se le ocurrió remixear una de mis canciones preferidas de Siouxsie, Cities in dust, y el resultado me agradó tanto como la original.

No tienen nada que ver una con la otra, pero conmigo las dos tienen qué ver. La de Siouxie me recuerda mis épocas de death rocker (hace años cuando fui una tenebrosa fan del post-punk); y la de Junkie XL se compenetra con mi vida actual, la vida a colores en un mundo postmoderno de clubs, fiestas, cultura pop y valga decirlo: alegría.

miércoles, 3 de febrero de 2010

I blame Sting

Coco Sumner es la hija de Sting. Apareció a sus 17 años con un estilo reggae-pop (incluso ska jamaiquino en canciones como Darkstar y I blame Coco), una apariencia desaliñada y una voz grave casi idéntica a la de su padre.

Nadie va a negar que su música es como una recreación de The Police (ritmos, cambios de voz), con letras sobre amor, locura, rebeldía y la obstinación propia de la adolescencia. Sin embargo, a menos de principio no me parece que I blame Coco -como se hace llamar- fuera dirigida sólo a adolescentes, pues van ya varios seguidores de la banda de su padre que se han suscrito como fans suyos. Incluso yo misma la he escuchado sin parar desde que la descubrí el año pasado.

En 2010, ya con 19 años de edad, I blame Coco lanza un video ("Caesar", feat Robyn) en el que la tendencia ochentera se mezcla con un look de pasarela; su propia voz y una perceptible guitarra eléctrica le dan un aire "rockish", pero la voz de Robyn uno totalmente pop, así como los sintetizadores que se inclinan al electro-pop. Me va pareciendo una conspiración de Island Records para venderla entre la juventud; así que empiezo a creer que, como Lilly Allen, no tardará en abandonar su propensión indie/alternativa, para alinearse al salvaje mundo de la producción en masa. Aunque... qué decir, a mí me sigue gustando.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Un video musical didáctico xD

Sobre la vida nocturna y las drugs (todo tipo de ellas, hasta las que te receta el psiquiatra o el urólogo).



Más sobre el tema lo explican en el super cool documental de Paul Sapiano: "Boys and Girls guide to get down". Prácticamente lo mismo que nos enseña Soulwax, pero detallado en dos horas de party en Los Ángeles :D (Ya bien dijeron los noventeros de Bran Van 3000: what a hell am I doing drinking in L.A?)

jueves, 29 de octubre de 2009

Quemándome

The Whitest Boy Alive, "Burning"

So many people telling me one way
So many people telling me to stay
Never had time to have my mind made up
Caught in a motion that I don't wanna stop
That I don't wanna stop

Tanta gente diciéndome de una forma
Tanta gente diciéndome que me quede
Nunca tuve tiempo para tomar una decisión
Atrapada en un movimiento que no quiero detener
Que no quiero detener

domingo, 5 de julio de 2009

Company Calls Epilogue

Nada más porque habla de boda y me encanta la rola ja.

Death cab for cutie

Synapse to synapse: the possibility's thin.
I'm dressed up for free drinks and family greetings
on your wedding, your wedding, your wedding date.

The figures in plastic on the wedding cake that I took,
were so real.

And I kept distance: the complications cloud the postcards
and blip through fiberoptics,
as the girls with pigtails were running from little boys
wearing bowties their parents bought them:
I'll catch you this time!

Crashing through the parlor doors,
what was your first reaction?

Screaming, drunk, disorderly: I'll tell you mine.

You were the one, but I can't spit it out when the date's been set.
The white routine to be ingested inaccurately.



Sinapsis a sipnasis: la posibilidad es poca.
Estoy vestido por bebidas gratis y felicitaciones familiares
en tu boda, tu boda, la fecha de tu boda.


Las figuras en plástico en el pastel de bodas,que yo robé,
eran tan reales.

Mantengo la distancia: las complicaciones nublan las postales
e interrumpen la señal óptica
mientras las niñas con cola de cerdito corrían
por pequeños niños con moños que sus papás les compraron
¡Te atraparé esta vez!
Chocando con las puertas del salón,
¿cuál fue tu primera reacción?
Gritando, borracho, escandaloso: Te diré mía.
You are the one, pero no puedo escupirlo cuando la fecha está dada.
La rutina blanca, para ser ingerido erróneamente.

sábado, 30 de mayo de 2009

Lisztomanía

Porque no saben por todo lo que he pasado... y porque me he recuperado, me auto dedico esta canción jeje.

Tan sentimental... no, sentimental, no.
Romantica, no asquerosa todavía.
Querido, estoy triste y sola,
con la fortuna solamente.
He estado buscando algo más,
déjalo, déjalo, déjalo, degollador, déjalo.

Vámonos despacio, desanimados,
lejos de otros intereses
en tu final favorito de fin de semana.

Este amor es sólo para caballeros
eso va con la fortuna solamente
no, tengo que ser alguien más
estos días ya viene, ya viene, ya viene, ya viene y se va.

Una lisztomania, piensa menos pero velo crecer,
como un disturbio, un disturbio, ¡oh!
No soy fácil de ofender,
sé cómo dejar las cosas pasar
del desastre a las masas.

Persigue, equivócate, sigue de pie
discute, cambia
en este precioso final de fin de semana.
Este amor es para caballeros solamente,
ahora que estás sola
demasiado tarde, demasiado tarde, ella llegará tarde, demasiado tarde.

Así que ve despacio, desanimado
mejor quemaremos las fotografías
cuando todo haya acabado apenas lo podremos discutir
por un minuto solamente
no con la fortuna solamente
pero prefiero ser alguien más
estos días ya viene, ya viene, ya viene, ya viene y se va, ¡oh!

Una lisztomania, piensa menos pero velo crecer
como un disturbio, un disturbio, ¡oh!
No soy fácil de ofender
no es difícil dejar las cosas pasar
del desastre a las masas.

Es la hora del show, la hora del show, la hora,
el tiempo es tu amor, el tiempo es tu amor, sí el tiempo es tu...

Del desastre a las masas.
Una Lisztomania, piensa menos pero velo crecer.
Piensa menos pero velo crecer, como un disturbio, un disturbio
discute, discute, discute, discute!


So sentimental... not sentimental, no!
Romantic not disgusting yet.
Darling, I'm down and lonely,
when with the fortunate only.
I've been looking for something else,do let, do let, do let, jugulate, do let, do.
Let's go slowly, discouraged,
distant from other interests
on your favorite weekend ending.
This love's for gentlemen only
that's with the fortunate only
no, I gotta be someone else
these days it comes, it comes, it comes, it comes and goes.
A lisztomania, think less but see it grow,
like a riot, like a riot, oh!
I'm not easily offended
I know how to let it go
from a mess to the masses.
Follow, misguide, stand still
disgust, discourage
on this precious weekend ending.
This love's for gentlemen only,
wealthiest gentlemen only,
and now that you're lonely
too late, too late, too late, she'll be late, too late.

Let's go slowly, discouraged,
we'll burn the pictures instead
when it's all over we can barely discuss
for one minute only
not with the fortunate only
thought it could have been something else
these days it comes, it comes, it comes and goes, oh!
A lisztomania, think less but see it grow
like a riot, like a riot, Oh!
I'm not easily offended
it's not hard to let it go
from a mess to the masses.
Show time, show time, show time, time
time is your love, time is your love, yes time is your
From the mess to de masses.
A Lisztomania, think less but see it grow.
Think less but see it grow, like a disguise, like a disguise
discuss, discuss, discuss, discuss!

 
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