miércoles, 11 de enero de 2012

Congresos de literatura y Encuentros de Artistas

Que me integro y me desintegro, que de tanta carretera y tantos cielos, y tantas gentes y tantas letras, se me sube la cerotonina y en todos lados me pongo sociable, y me les separo no más para extrañarlos, los extraño a los de hace mucho y extraño a los de hace poco, a los de hace meses y hasta extraño a los de ayer y a los de hace una semana. Ya no sé qué hacer con tanto recuerdo que gusta de transmutarse siempre que puede -siempre que me dejo- en melancolía.
CRÓNICAS:
Febrero:
Desde mi graduación, partí de Chihuahua y la sufrí extrañando a mis amigos (aún los extraño pero ya no la sufro ja, sé que los estaré viendo continuamente). Viví un mes increíble con mi futuro esposo Kenton White. Entrenándome y ejerciendo el más productivo Mientras Me Caso (MMC).
5, 6 y 7 de marzo, Congreso de Literatura Méxicana Contemporánea en UTEP:
Todos los años he viajado hasta El Paso con maestros y compañeros de Letras Españolas, pero ahora que estaba ahí, decidí ir solita. Sorpresa que me dio el encontrármelos ahí, y fueron tres días de literatura, vinito y cheves, peda en el hotel, adoptar a Samy un par de días (lo traté como a mi hijo jaja) pero sobre todo, codearme con investigadores y escritores bien chidos, decir que detrás mío, en el autobús, traía a Cristina Garza Ponce, delante a Federico Patán, luego platicar con Elsa Cross y tener junto a mí a Ibargoyen en una de las ponencias. Con todo esto, el aprender un chingo y el conocer cómo se mueve la literatura mexicana actual, salió siendo como mágico.
12, 13 y 14 de marzo, encuentro México Joven en la Universidad Veracruzana:
Llegar a Xalapa sola, casi asustada, quizá con el trauma aún del congreso en UTEP (adultos super preparados, también super snobs) y encontrarme con gente como yo, desmadrosa, joven -debí reparar desde antes en la literalidad del título del encuentro jaja-, compañeros que hacen arte por gusto y no por obligación, que tienen becas o que trabajan, que han publicado diez libros o ninguno, que han ganado premios o que han expuesto en galerías de arte. Observar el trabajo de los artistas jóvenes del país (D.F., Monterrey, Laredo, Oaxaca, Tlaxcala, yucatecos, veracruzanos, entre otros), y poder cotorréarmelos, fue creo yo, el remate de todas mis experiencias chidas de este año.
Le agradezco a Maja Zawierzeniec -aún impronunciable su apellido jaja- por habernos juntado, por hacer conexiones entre nuestros contemporáneos jóvenes y no tan jóvenes, pero chavos de corazón. Siempre algo bueno ha de salir de meter a la licuadora: una invetigadora polaca, una gran pintora, un escultor recorta libros, un escritor caníbal, un artista de instalaciones-pintor-fotógrafo-poeta y una poeta alchólica (que vendría siendo yo ja), más muchos otros escritores junkies ja, metaleros, metafísicos, baila-salsa y no baila-salsa, hasta publicistas je, comerciantes libera libros, mujeres eróticas, médicos escritores y escritores enfermos (mentales), andando por las calles de Xalapa, deambulando en los pasillos de la Facultad de Artes Plásticas, brincando de bar en bar y viviendo el arte como se vive el amor y como se vive el odio, como se come un baguette y como se firma un libro, una pintura o una fotografía. (http://www.encuentromexjoven.blogspot.com/)

Un poco de 80s revival...

Algunos de nosotros necesitamos ser controlados:


Hold me like before, hold me like you used to,
control me like you used to...

La vestimenta como expresión de la corporalidad.

"Even though vanity is considered a negative
because of the emphasis on external appearances, 
I see it as their (women's) right of freedom.  
The world of art is coming together on a level that has never been seen before
and women are using it to display their identity and fearlessness".
NOEL PALMENEZ, Machistas y vanidad.

La industria de la moda, por ser una de las banderas del capitalismo, se ha convertido en blanco de crítica del movimiento izquierdista a nivel global.
Entiendo la radicalidad con la que estos grupos observan las modas, ya que están creadas dentro de un sistema al que sólo pueden accesar miembros de la clase alta, mientras que la clase media agota sus recursos tratando de seguir tendencias que en muchos sistemas de doctrinas espirituales o morales, son consideradas materialistas, discriminatorias, frívolas y superfluas, al aportar cánones de belleza inalcanzables para la persona promedio.
Pero a mi entender hay tres razones por las que las personas siguen las modas en el vestir, y estas son:  (1) Como símbolo de estatus. (2) Para realzar la imagen de su persona. (3) Para expresarse.
Si quien lee esto alguna vez se ha preocupado por vestirse de tal o cuál forma, haga el ejercicio de pensar cuál fue la razón, y seguramente se identificará con una de esas tres.
La primera razón a mí no me llama, la segunda la logro sólo ocasionalmente, pero la tercera me parece interesante, pues resulta que vestirme es como hacer una pintura, escribir un poema, componer una canción, es jugar sobre mi cuerpo con los colores, con la forma en los estampados, con la textura de las telas, los diseños. Y esa es la razón por la que la humanidad comenzó a experimentar con el vestir: para adornarse.
También está la anti-moda, en la que suelo incursionar (ahora ya más solía, que suelo) y la cual no es del todo visualmente desagradable, sino que busca ser transgresora y mostrar la propia individualidad desde una postura que puede ser consumista o no, como todas las modas contraculturales (los punks, góticos, emos, hippies, etc): imágenes que incomodan, que resultan atractivas pero extrañas, pues encarnan lo desconocido, lo otro, a lo que no estamos acostumbrados, y eso también tiene su punto a favor, ya que logra los tres cometidos de adornar, expresar y si se quiere, ubicar a quien la viste dentro de un grupo determinado que en este caso se opone al mainstream o cultura dominante.
De principio parece una contradicción que yo, anti-capitalista, me vista "a la moda", pero el secreto está en la práctica: soy partidaria de comprar en tiendas de segunda, de reciclar prendas en desuso combinándolas con otras modernas, o de plano intervenir tijeras y aguja en mis trapos viejos, aunque de vez en cuando compro una falda, unos zapatos, un moño, como quien compra un pincel o un paquete de acuarelas.
Este gusto por el vestir y las horas invertidas en mis looks por mucho tiempo me generaron culpas de estar siendo parte de un teatro de vanidades, pero tras reflexionarlo, concluí que es una expresión de mi corporalidad, como muchos utilizan los tatuajes, los piercings, los cortes de cabello. En mi práctica personal, mi cuerpo, mi persona misma, terminan siendo musa, artista y medio a la vez, un medio como el lienzo o el papel, donde la ropa, los zapatos y los accesorios vienen siendo pintura y color.
Una simple interpretación sobre cómo a algunos, la ropa nos permite expresarnos al aplicar trabajo físico e intelectual sobre algo que tendrá un resultado visual, pues el arte tiene muchas vertientes, pero siempre se materializa en el momento en que el artista logra crear algo, una imágen.
Y crear imágenes sobre mí misma, imágenes que a veces se adhieren a las modas dominantes para revelar que soy parte de un aquí y un ahora, podría ser incluso un lenguaje que se hace cargo con mayor propiedad de la relación entre arte y vida, algo así como el arte-objeto, pero en este caso...  ¿arte-persona?

martes, 29 de noviembre de 2011

Renegando de "Norwegian Wood", la película.

Desde que se estaba rodando la versión fílmica de "Norwegian Wood", basada en la novela de Haruki Murakami ("Tokio Blues" en otras versiones), allá cuando me enteré que el soundtrack corría a cargo de Radiohead, la pieza me produjo curiosidad. Hasta que, casi dos años después, por fin pude verla. Pero aún no terminaba cuando ya había en mí cierta desilusión. Ningún habitante de mi casa -personas que no leyeron la novela- aguantó hasta el final, y yo misma tuve que hacer esfuerzos por no quedarme dormida.

De hecho no creo que quien no haya leído la novela pueda abstraer al cien por ciento la trama de un filme que, aunque tiene buenos logros visuales, se queda corto con el manejo del argumento. 

La película trata de ser exhaustiva al querer mostrar a todos los personajes del libro (incluso los que están "de más" en un filme de 130 minutos); y sin embargo, termina por no profundizar en sus carácteres e historias subterráneas, de manera que resulta difícil entenderlos.

En un principio me dio buenas expectativas el hecho de que estuviera dirigida por el vietnamí Tran Anh Hung, mismo de "El Olor de la Papaya Verde" (una de mis favoritas). Aunque tan pronto como la veía, me daba cuenta de que no debí guardar expectativa alguna. 

El libro está narrado en boca de Watanabe, y es por medio de él que el lector conoce las situaciones y a los demás personajes, con sus explicaciones bastas, su humor sencillo y sus disertaciones morales, políticas e intelectuales. Pero en la película pareciera que todo está visto desde unos ojos menos observadores, quizá desde la mirada deprimida de Naoko: una visión contemplativa, sin mucha acción. 

Midori, la amiga hipermaníaca del libro, era otro elemento que pudo haber salvado la acción de la película, con sus toques cómicos y su abundante diálogo, que en la novela hacían recordar a la puerilidad del ánime japonés. Pero en la movie, Midori se parece más bien a la Naoko del libro, mientras la Naoko de la película termina siendo un personaje irreconocible, una niña escandalosa, llorona y obsesionada con el sexo, que en el libro era más bien callada.

Según cuentan, por mucho tiempo Anh Hung buscó la aprobación de Murakami para llevar su narración al cine, hasta que éste finalmete aceptó y en 2010 comenzó el rodaje. No dudo que el director se haya esforzado en abstraer la esencia del libro, pero lo hizo muy a su manera. Quizá es por eso que si pienso en la película como una apropiación (una narrativa independiente), puedo decir que me gusta; pero en cuanto la relaciono a "Tokio Blues" de Murakami y a los personajes que me acompañaron por semanas mientras hacía la lectura, no termino de convencerme que sea tan buena.

Aunque quizá sea el ritmo de aquella cultura oriental uno impasible, de pasos lentos, al cual mi ritmo occidental le resulta inalcanzable; por eso Anh Hung y yo tuvimos distintas lecturas, la literatura ofrece esa libertad. Quién sabe... puede que sólo lo descubra el día en que este monólogo trascienda al diálogo con algún lector oriental, o con alguno de ustedes.

martes, 22 de noviembre de 2011

Hacia una nueva civilización humana.

Todos los movimientos de ocupación y la creciente agenda de los activistas, jóvenes en su mayoría, que abogan por un mundo mejor, ya sea con referentes a la educación, la economía, los sistemas políticos y hasta la ecología, son las muestras vivas del caminar de los humanos hacia una nueva civilización, la próxima cadena de la evolución que quizá termine de cimentarse muchos años después de hoy, cuando nosotros ya estemos enterrados tres metros bajo tierra.

Según el físico Michio Kaku, existen varios niveles de civilización superior: la interplanetaria en primer lugar, que sería una donde todo el planeta se conectara y comunicara libre, armónicamente. Luego vendría el nivel dos: la intergaláctica, donde toda la galaxia establecería relaciones como en la película "Independence Day". Al final estaría una civilización donde las galaxias se comunicaran entre sí, como en "Star Wars". Sin embargo, los seres humanos estamos todavía en el nivel cero: el de la barbarie, la autoaniquiliación. Al mismo nivel que los dinosaurios y, como ellos, corriendo el mismo riesgo de perecer como especie, cometer suicidio como civilización, por medio del terrorismo, las armas atómicas y las guerras.

Kaku dice que estamos en el punto decisivo, pues ya damos muestra de ser una civilización de primer nivel, lo cual se perfila en el uso de Internet (red telefónica planetaria), la ruptura de fronteras (globalización), la coalisión de sistemas económicos (la Unión Europea), la mezcla de razas, la universalidad del idioma inglés, la música electrónica y un factor muy importante: la tolerancia.

Creo que lo que vivimos ahora es parte de un cambio que se ha ido gestando a lo largo de la historia humana, debido a los errores y tropezones de soberanos y políticos, debido a las guerras, las masacres, las traiciones, los actos de viceralidad. Aunque el planeta con sus desastres naturales también ha tomado decisiones, que en el futuro podrán ser controladas por el humano gracias a que en los últimos siglos hemos aprendido a sobrellevarlas.

En cuanto a nuestra civilización, con el tiempo hemos tenido que ir rompiendo preceptos impuestos por la sociedad moral y la religión, que quizá funcionaron en su época, pero que hoy están caducos. Así, dejamos de creer en mitos y supersticiones, abolimos la esclavitud humana, superamos el machismo, luchamos contra la explotación y la discriminación, todas esas cosas por las que millones de hombres y mujeres se han sacrificado en guerras que han durado siglos y, ¿para qué? Pues para llegar a donde estamos hoy y encaminarnos a algo aún mejor: donde estaremos mañana tras ganar la última lucha, que es la que actualmente enfrentamos contra el capitalismo, el despilfarro de recursos naturales y el terrorismo.

Hoy tenemos total libertad de decidir si queremos seguir los lineamientos religiosos, las imposiciones políticas, mercadotécnicas y morales, o si decidimos usar nuestro criterio para actúar de manera responsable, de manera libre, sin afectar negativamente a los demás o al planeta o a nosotros mismos, sino por el contrario, construyendo, uniendo, hilando, hasta lograr que las diferencias raciales, religiosas, económicas, sociales y de género desaparezcan, para lograr ver la luz de una sociedad utópica parecida a la de Atlantis.

Yo, que soy optimista, cada vez conozco más gente conciente de esto, cuando hace todavía diez años, no era común que un muchacho de secundaria lo percibiera así, ahora hay cada vez más niños, jóvenes y adultos concientes del cambio, concientes de la responsabilidad que cada uno tenemos como individuales y concientes del amor que nos llevará a ser una sociedad global. 



lunes, 10 de octubre de 2011

LOVE Revolution o Movimientos de Ocupación (explicación).

Mi anécdota personal.
Inicialmente iba a cubrir la protesta de Occupy McAllen como periodista. Lo único que sabía era que el movimiento de Occupy Wallstreet había llegado a mi ciudad y que el grupo se quejaba de que el 1% de la población (el cual se conforma por los grandes empresarios), controlan a su beneficio las leyes que afectan al 99% del resto de los mortales, o sea, nosotros, we the people.
Finalmente mi editora me delegó de la tarea, así que decidí ir como protestante. Y me contagié del espíritu. No me voy a poner a describir los sentimientos que tuve, pues fueron muchos y muy bellos. Lo que sí les diré es que esta revolución me dio esperanza, pues para mí que soy optimista, lectora casual de budismo, proclamadora de la paz y creyente de que el amor es la fuerza motora de todas las cosas, esta revolución es lo que había esperado toda mi vida.

La revolución del amor.
La llaman love revolution, pues está basada en las propuestas de los documentales "Zeitgeist" y algunos de sus objetivos son:
1) Concienciar a la gente: Educar a la población, no para luchar por ideales, sino para tener ideales, y luego luchar por ellos. Durante la protesta se hacen actividades como yoga, pláticas de superación para tratar de eliminar problemas como el alcoholismo y drogadicción entre la juventud, etcétera.
2) Leyes igualitarias: Que el gobierno cobre los impuestos en base a lo que cada quién tiene. Por ello la protesta se ensaña contra los corporativos, quienes siempre buscan la forma de evadir el pago de impuestos por medio de deducciones y otras usanzas "legales".
3) Lograr el acceso a la educación: En Estados Unidos, ir a la universidad es carísimo. Ahora con la crisis, las becas gubernamentales cada vez son más escasas y quienes piden préstamos para estudiar, tienen que pagarlos con intereses altísimos en cuanto salen de la universidad, y no tienen con qué pues no hay empleo. Un círculo vicioso.
4) La abolición de las fronteras: Bajo el lema "ningún ser humano es ilegal", se pide la abolición de leyes antiinmigrantes extremas, como el caso del estado de Arizona y el muro fronterizo. Por lo que al movimiento se unen grupos chicanos y defensores de la diversidad.
5) Entre otras cosas. También entran temas de la igualdad de género, contra la homofobia, etc. Lo que se busca, en general, es un modelo para una nueva sociedad que esté alerta, conciente de los problemas económicos y sociales que afectan al planeta. No es una protesta en toda la extensión de la palabra, sino una micro-comunidad que intenta concienciar a las masas.

¿Por qué esta revolución es diferente?
Los medios de comunicación al principio no le dieron importancia a los jóvenes que a pesar del frío, dormían frente al distrito financiero de Nueva York (Wallstreet). Con el paso de los días fue captando la atención de los noticieros locales, nacionales y hoy internacionales, aunque se le critica su falta de objetivos, los cuales poco a poco se han ido y seguirán delineándose. Cabe aclarar que ésta, como cada revolución en la historia, es diferente debido a las características sociales, políticas y tecnológicas que se viven durante su gestación:

1) La revolución de la clase media: Los pobres obtienen ayudas del gobierno porque son pobres, los ricos no necesitan la ayuda porque son ricos. Pero son los de la clase media (profesionistas, estudiantes, gente trabajadora), quienes están sufriendo la crisis pues, por ejemplo, a mi amigo Edward, el gobierno no le permite meter a su niña a una escuela pública porque "gana demasiado", pero tampoco tiene lo suficiente para pagar un colegio privado porque "no gana tanto". La revolución se conforma por gente pensante, inteligente, idealista, que busca un verdadero cambio en los sistemas que permiten estas incongruencias.
2) Otoño americano: Uno de los lemas que han utilizado es "Primavera árabe, verano europeo, otoño americano". Y esto porque la revolución inició en los países árabes, posteriormente inspiró los movimientos estudiantiles en Europa y es ahora cuando se está viendo su efecto en Estados Unidos y Latinoamérica.
3) Formas de organización electrónica: Los medios de comunicación (periódicos, radio, televisión) apoyan a las corporaciones, ya sea porque no tienen capacidad crítica o porque funcionan en base a los sistemas capitalistas. Por eso los revolucionarios no dependen más de ellos, sino de medios como las redes sociales, los mensajes de texto, las fotografías desde teléfonos celulares y el correo electrónico.
4) Los nuevos hippies: Debido a los ideales de amor y paz, al llamado "Movimiento de Ocupación" se le ha comparado con el movimiento hippie. Sin embargo, durante la revolución de los 60s, los grupos se conformaban de jóvenes sin ningún guía o modelo, por lo que los excesos (drogas, sexo) conllevaron al adormecimiento del espíritu revolucionario y a la muerte de las utopías. Pero ahora la revolución se conforma por algunos miembros inteligentes de aquella otra revolución, quienes guían a los nuevos revolucionarios para que no pierdan el camino, mientras que los jóvenes, concientes de los puntos débiles de la revolución de los 60s, buscan evitar que suceda lo mismo.
5) Otros grupos: Se han unido profesores, quienes dan puntos a sus alumnos por asistir a las protestas, también grupos basados en la fe, organizaciones sin fines de lucro, defensores de los derechos humanos y personas que quieren evitar los derroches del capital federal. Mientras por otra parte, aún hay personas del resto de la población que no entienden, como aquellos quienes pasan en sus automóviles y gritan "freaks".

(In)Conclusión.
Esto continúa y no será fácil. Muchos ni siquiera saben qué es por lo que luchan. Tampoco será sencillo lograr que los corporativos y los gobernantes renuncien a sus privilegios de la noche a la mañana, pues primero ellos mismos tienen que caer en cuenta y, aceptar que no es una lucha de poderes, sino algo que se debe hacer por amor al prójimo y a nuestro mundo. Nos mantendremos firmes al fin, como dijeron en la manifestación: tenemos juventud, el Internet, un corazón e inteligencia.


First Occupy McAllen, October 6th, 2011.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Amar en primera persona.

No quiero un cuerpo tibio
no quiero tu retórica ni la de nadie
no quiero
yo amo

Amo la voluntad
el verbo
el lenguaje sin palabras
un clímax místico de espíritus
y amo porque soy eterna

Querer es para quien muere
en la finitud
de su imposibilidad amatoria

miércoles, 17 de agosto de 2011

Día 4: Uno que a todos les haya gustado, menos a usted.

Erecciones, eyaculaciones y exhibiciones de Charles Bukowski.

No apto para menores de edad jeje. Este libro lo olvidó mi amigo Quick en mi carro, una vez que vino a visitarnos desde el D.F. y no pude evitar leerlo para satisfacer mi curiosidad sobre este irreverente escritor americano.

lunes, 15 de agosto de 2011

Día 3: Uno que sea un gusto culposo.

Entrevista con el Vampiro de Anne Rice.


Al final dije "gracias por leer" jaja,
y es porque en este precismo momento: me estás leyendo :)

domingo, 14 de agosto de 2011

Día 2: Uno que se haya demorado mucho en leer.

Donde mejor canta un pájaro de Alejandro Jodorowsky.

La trama se basa en un seguimiento ficticio de la historia de sus abuelos, judios de rusia (de ahí el apellido Jodorowsky), quienes llegaron a Chile el siglo pasado. Después seguirá narrando sobre sus padres y las personas que de alguna forma afectaron a la familia, tomando esto como excusa para explicar a manera de causa-efecto, cómo es que todo lo que le sucede a cada ser humano afecta el órden del universo.

sábado, 13 de agosto de 2011

Día 1: Uno que leyó de una sentada.

La Cresta de Illión de Cristina Rivera Garza.
Lo reseñé anteriormente aquí.


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Comienzo hoy con el Reto literario de los 30 libros, basándome en la lista de Mauricio Montenegro (http://treintalibros.blogspot.com/). El ejercicio consiste en recomendar un libro cada día, durante treinta días, siguiendo el esquema propuesto.

martes, 26 de julio de 2011

Diálogo en la galería de arte de un país extranjero.

-Hello, are you a photographer?
-No, I'm a journalist.
-Oh wow. Where are you from?
-Tampico, I'm a mexican.
-Really? I'm a mexican too! I'm from Michoacán!
-So... why are we still speaking in english?
-No sé.

jueves, 7 de julio de 2011

Roberto Bolaño habla de la política cultural en Latinoamérica (en el libro 2666).


-Bueno, es el típico intelectual mexicano preocupado básicamente en sobrevivir –dijo Amalfitano.
-Todos los intelectuales latinoamericanos están preocupados básicamente en sobrevivir, ¿no? –dijo Pelletier.
-Yo no lo expresaría con esas palabras, hay algunos que están más interesados en escribir, por ejemplo –dijo Amalfitano.
-A ver, explícanos eso –dijo Espinoza.
-En realidad no sé cómo explicarlo –dijo Amalfitano-. La relación con el poder de los intelectuales mexicanos viene de lejos. No digo que todos sean así. Hay excepciones notables. Tampoco digo que los que se entregan lo hagan de mala fe. Ni siquiera que esa entrega sea una entrega en toda regla. Digamos que sólo es un empleo. Pero es un empleo con el Estado. En Europa los intelectuales trabajan en editoriales o en la prensa o les dan una mensualidad o son obreros y delincuentes y viven honestamente de sus trabajos. En México, y puede que el ejemplo sea extensible a toda Latinoamérica, los intelectuales trabajan para el Estado. Esto era así con el PRI y sigue siendo así con el PAN. El intelectual, por su parte, puede ser un fervoroso defensor del Estado o un crítico del Estado. Al Estado no le importa. El Estado lo alimenta y lo observa en silencio. Con su enorme cohorte de escritores más bien inútiles, el Estado hace algo. ¿Qué? Exorciza demonios, cambia o al menos intenta influir en el tiempo mexicano. Añade capas de cal a un hoyo que nadie sabe si existe o no existe. Por supuesto, esto no siempre es así. Un intelectual puede trabajar en la universidad o, mejor, irse a trabajar a una universidad norteamericana, cuyos departamentos de literatura son tan malos como los de las universidades mexicanas, pero esto no lo pone a salvo de recibir una llamada telefónica a altas horas de la noche y que alguien que habla en nombre del Estado le ofrezca un trabajo mejor, un empleo mejor remunerado, algo que el intelectual cree que se merece, y los intelectuales siempre creen que se merecen algo más. Esta mecánica, de alguna manera, desoreja a los escritores mexicanos. Los vuelve locos. Algunos, por ejemplo, se ponen a traducir poesía japonesa sin saber japonés y otros, ya de plano, se dedican a la bebida. Almendro, sin ir más lejos, creo que hace ambas cosas. La literatura en México es como un jardín de infancia, una guardería, un kindergarten, un parvulatorio, no sé si lo podéis entender. El clima es bueno, hace sol, uno puede salir de casa y sentarse en un parque y abrir un libro de Válery, tal vez el escritor más leído por los escritores mexicanos, y luego acercarse a casa de los amigos y hablar. Tu sombra, sin embargo, ya no te sigue. En algún momento te ha abandonado silenciosamete. Tú haces como que no te das cuenta, pero sí que te has dado cuenta, tu jodida sombra ya no va contigo, pero, bueno, eso puede explicarse de muchas formas, la posición del sol, el grado de inconsciencia que el sol provoca en las cabezas sin sombrero, la cantidad de alcohol ingerida, el movimiento como de tanques subterráneos del dolor, el miedo a cosas más contingentes, una enfermedad que se insinúa, la vanidad herida, el deseo de ser puntual al menos una vez en la vida. Lo cierto es que tu sombra se pierde y tú, momentánesamente, la olvidas. Y así llegas, sin sombra, a una especie de escenario y te pones a traducir o a reinterpretar o a cantar la realidad. El escenario propiamente dicho es un proscenio y al fondo del proscenio hay un tubo enorme, algo así como una mina o la entrada a una mina de proporciones gigantescas. Onomatopeyas, fonemas furibundos o seductores o seductoramente furibundos o bien puede que sólo murmullos y susurros y gemidos. Por su parte, los intelectuales sin sombra están siempre de espaldas y por lo tanto, a menos que tuvieran ojos en la nuca, les es imposible ver nada. Ellos sólo escuchan los ruidos que salen del fondo de la mina. Y los traducen o reinterpretan o recrean. Su trabajo, cae por su peso decirlo, es pobrísimo. Emplean la retórica allí donde se intuye un huracán, tratan de ser elocuentes allí donde intuyen la furia desatada, procuran ceñirse a la disciplina de la métrica allí donde sólo queda un silencio ensordecedor e inútil. Dicen pío, pío, guau guau, miau miau, porque son incapaces de imaginar un animal de proporciones colosales o la ausencia de ese animal. El escenario en el que trabajan por otra parte, es mu bonito, muy bien pensado, muy coqueto, pero sus dimensiones con el paso del tiempo son cada vez menores. Este achicamiento del escenario no lo desvirtúa en modo alguno. Simplemente cada vez es más chico y también las plateas son más chicas y los espectadores, naturalmente, son cada vez menos. [...] En realidad, ellos, que en teoría son los amos del lenguaje, ni siquiera son capaces de enriquecerlo.
-No entiendo nada de lo que has dicho -dijo Norton.
-En realidad sólo he dicho tonterías -dijo Amalfitano.

(Roberto Bolaño, 2666, Anagrama, Barcelona, España, 2004).

martes, 21 de junio de 2011

La vida moderna de Kika

Por el afán de hacer mis experimentos fotográficos y mi falta de creatividad para enfocar la cámara a escenas artísticas, registré sin querer, pedazos de mi vida cotidiana, los cuales les comparto (NOTA: soy un ser enamorado):

miércoles, 1 de junio de 2011

"Enter the Void", vacíos que se llenan.

Acabo de ver la película francesa Enter the Void (2009) del director y guionista Gaspar Noé. La disfruté mucho pues es, sin duda, una peli que reta al espectador.

Y sí que fue un reto verla. No sólo por la agresión de las imágenes, por la dificultad de la trama o por el uso de 'situaciones tabú', sino porque tiene demasiadas escenas psicodélicas que me marearon y cuya carencia de acción me aburrió.
Siiiiin embargo, me encantó porque me hizo pensar. Esta cinta tiene algo similar a Irrevérsible (2002), otra película de Gaspar Noé cronologicamente invertida, donde la primera escena es la última -el futuro- y va corriendo la historia en sentido contrario hacia el presente.
En el caso de Enter the Void, se intercalan dos tiempos cronológicos: 1) El que inicia en el presente, cuando asesinan a Oscar y corre normalmente hacia el futuro, mostrando lo que ve el alma del muchacho una vez que muere, y 2) Las regresiones hacia su infancia más remota y hacia el pasado inmediato antes de su muerte. Estas últimas corren de atrás para adelante, justo como en "Irrevérsible".
Lo interesante no es sólo esta estructura narrativa, sino la técnica con que convierte al espectador en los ojos de Oscar -cuando aún estaba vivo- y de su alma -una vez que ha muerto-.
La crítica clasificó la cinta como "un melodrama psicodélico", esto debido a que Noé se las ingenia para convertirnos en los ojos de un vendedor de drogas, quien en su alucine de DMS (droga psicodélica), tiene visiones de esta naturaleza. Más tarde, el viaje del alma también estará lleno de formas psicodélicas: colores fosforescentes contrastando con la atmósfera oscura de la película o palabras 'ocultas' en las luces de neon ("Amor", "Entra", "El Vacío", "Sexo", "Dinero", "Poder"). Estos mensajes también los comunica Noé, al dejar nuestra pantalla de la televisión (o del cine) completamente en blanco o completamente en negro por algunos segundos, lo cual remite al vacío, tal como en el título de la película.
El DMS es una droga la cual libera en el cerebro la misma sustancia que nuestro cuerpo libera naturalmente a la hora de morir, con el fin orgánico de adormecernos para no sentir dolor. Es por eso que muchos alucinan antes de su muerte.
En este caso, Gaspar Noé nos muestra las alucinaciones del DMS (cuando Oscar está vivo y lo consume) y posteriormente, el viaje a través de la muerte, el cual es muy parecido al efecto de la droga.
Otra cosa interesante, es cómo el director utiliza la cámara con movimientos, giros, visiones desde arriba, ingreso y egreso por ranuras hacia túneles que conectan el pasado, el presente y el futuro.
La cámara de esta cinta me hizo recordar a los simuladores donde la pantalla provocaba el mismo vértigo que una montañas rusa y daba una sensación de realismo al paseo. Por medio de la cámara se le conducirá al espectador a través del túnel que lleva de la vida a la muerte. Y todavía más allá, pues la audiencia acompañará al alma en su búsqueda de un cuerpo en el cual reencarnar.
Lo de la reencarnación el director lo adelanta en pequeñas dosis. Primero, cuando se hace mención de que Oscar acaba de leer el "Libro Tibetano de la Muerte" que le prestó Alex, el cual habla de cómo el espíritu de una persona a veces se queda entre los vivos, observando y experimentando pesadillas, hasta que le es posible reencarnar. Más tarde, Oscar le pregunta a Linda si cree en la reencarnación del alma.
El pasado y el presente de los personajes están unidos por aspectos psicológicos coherentes, como las regresiones hacia la infancia de Oscar y Linda (hermanos) y la sangrienta muerte de sus padres, la cual sin duda (y esto lo asumo yo), les generó un trauma por el cual de adultos terminaron conviertiéndose, él en vendedor de drogas y ella en bailarina exótica, incluyendo en sus vidas las adicciones, la prostitución y en cierta medida, el incesto.
También las imágenes de su infancia remiten a la fijación oral (su madre dándole pecho a su hermana, quien es una bebé) la cual de grande se le convierte en ansiedad por besar o chuparse el dedo. También remite a los desnudos (los hermanos, de pequeños, bañándose juntos), al sexo (cuando Oscar de niño encuentra a sus padres haciendo el amor) e incluso explican por qué cuando crece, Oscar se enamora de la mamá de su amigo, hecho que le cuesta la vida y que muestra una búsqueda del amor materno bajo un fuerte complejo de Edipo.
La historia es circular, pues refleja perfectamente causas y consecuencias. Cada personaje que aparece, es tan necesario para la trama como una pieza del Jenga que al removerla derrumba la torre. Y esto lo descubriremos al final, cuando todo comience a tener sentido para el espectador.
Olvidé decir que los hechos se desarrollan en Tokyo, pues se presta tanto por las luces, como por el desenfreno que imperan en esa ciudad, cuyos sucesos más bajos -y que no son intrínsecos de Japón, sino de todo el mundo: prostitución, drogas, asesinato, aborto-, son explorados por Gaspar Noé a través de las pesadillas de un alma, las cuales comienzan en una maqueta de la ciudad y lo hacen recorrer cada uno de los aspectos que el espíritu vivió ahí, mezclando la fantasía con el miedo, el amor familiar con el pasional, la realidad con los sueños y la vida con la muerte.

 
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