¿Nunca les ha pasado que se van a vivir lejos de su ciudad natal, y cuando regresan ya no es lo mismo? El instinto de pertenencia continúa, pero los amigos, los lugares, incluso la misma dinámica familiar cambian y ahora te sientes más identificado con el nuevo lugar que en tu hometown. Llamémosle a esto “exilio” (el estado de estar lejos de la propia tierra).
Pues este artículo más bien es dedicado a una película que trata esta temática desde una perspectiva muy particular, pasando por lo romántico, lo melancólico, la crisis existencial… y la recomiendo ampliamente a los que se encuentran en el exilio, pero también a los que aún viven en su hogar:
Tiempo de Volver (Garden State) fue lanzada en el 2004 y protagonizada por Zach Braff (ustedes lo recordarán por la serie Scrubs) y Natalie Portman, donde sus actuaciones, la fotografía, la escenografía, el ambiente, la música sumadas a la serie de mensajes simbólicos que transmite el film... logran una verdadera obra de arte.
Zach Braff aparte de ser el actor principal, es el guionista y el director, la movie tiene mucho de autobiográfico, con lo que, movido por su propio gusto musical, logra adherirle un tercer protagonista no visible: el soundtrack. Con canciones como "New Slang" de The Shins (¡adorable!) y "Such Great Heights" (que hemos escuchado con The Postal Service pero aquí la toca acústica Iron and Wine), Braff logra hacer de la música una parte esencial del guión que se corresponde con los altibajos de éste, tanto musical como líricamente. Es decir también, que si no estás entendiendo las letras de las canciones, quizá no le agarres todo el sabor que la película posee.
Un rodaje independiente donde se narra la experiencia personal de Andrew Largeman en un viaje de vuelta al hogar. El espectador se identifica con todos los personajes, porque hay desde la inocente (Sam), el mediocre (Mark) o el flemático (Andrew), y todos, al igual que cualquiera, tienen problemas que recaen en el pasado, en lo físico, psíquico o económico. Los personajes representan pues, el acontecer humano con todas sus repercusiones.
La escena principal es en el interior de un avión desplomándose, donde todos los pasajeros se encuentran en la típica crisis nerviosa a la que cualquier persona se entrega estando apunto de morir. Pero Andrew Largeman se muestra indiferente, sereno, quizá por efecto de los antidepresivos y químicos que su padre psiquiatra le ha obligado a tomar durante toda su vida. Esta caída simboliza la vida del personaje, que se dirige a su final sin que siquiera le importe, aturdido y perplejo por su misma crisis vital.
Andrew, después de pasar nueve años en el exilio, vuelve a su pueblo natal para el entierro de su madre. En todas las situaciones denota un sentimiento de extrañeza, se siente fuera de lugar en Los Ángeles, en el avión, en el funeral e incluso en la fiesta con sus amigos de la infancia. La conclusión a la que llega él mismo está bastante bien dada en el siguiente diálogo con Sam:
ANDREW LARGEMAN: ¿Nunca has llegado a ese punto en tu vida en el que te das cuenta de que la casa en la que creciste ya no es más tu hogar? De pronto, aun cuando tienes un lugar en donde poner tus cosas, esa idea de hogar se perdió.
SAM: Yo todavía siento a mi casa como un hogar.
ANDREW LARGEMAN: Pero lo verás cuando te mudes, simplemente pasa que un día ya no está. Y ya no lo puedes hacer regresar. Es como sentir añoranzas por un lugar que ya no existe. Quiero decir, es como un rito de transformación, ¿no? No sientes nunca más lo mismo hasta que creas una nueva idea de hogar por ti mismo, para tus hijos, la familia que inicies, es como un círculo o algo así. Yo extraño esa idea. Quizás eso sea una familia en realidad: un grupo de personas que extrañan el mismo lugar imaginario”
En realidad el encuentro con sus viejos amigos, quienes obviamente han hecho ya algo de sus vidas (para bien o para mal), y sobre todo la introducción de Sam (Natalie Portman), muchacha optimista y encantadora, a quien conoce en una cita con el médico, serán claves para que Largeman enfrente sus traumas del pasado que le han atormentado durante años debido a su situación familiar. En sólo cuatro días (que es el tiempo que transcurre en la película) logrará encontrarse a sí mismo, recuperar la capacidad de sentir, las ganas de vivir y hasta de formar un nuevo hogar, diferente al que en realidad nunca tuvo.
Abundan en el film las situaciones de carácter psicológico y médico, habiendo, por otro lado, mucho de surreal y cómico (cada personaje y lugar que nos presentan, va siendo más y más extraño). Pero son las aventuras y sobre todo las conversaciones (recuerden que es un guión artístico y autobiográfico) las que, llenas de filosofía y reflexión, dejan entrever los importantes mensajes que la película pretende transmitir.
Explorar el “abismo infinito” (a lo que hace alusión el nombre en inglés de la película, creo yo) es un símbolo de explorar la vida y todas sus situaciones infinitamente impredecibles, que implican dejar el hogar, volver a él, enfrentar el pasado, descubrir el amor, liberar las culpas y finalmente, hacer algo para cambiar en el caso de que no se esté bien, y seguir igual en el caso de que seas feliz como ya eres: recordarán -los que la han visto-, la escena final donde los amigos se quedan haciendo lo mismo de siempre, pero él y Sam cambian definitivamente. También esta escena es una moraleja que se resume en el típico refrán “cada quién tiene lo que cultiva”, pues Mike continúa en su mediocridad, fumando marihuana, viviendo con su madre; Diego después de su logro con el “velcro silencioso” se encuentra tranquilo en su mansión; Gideon Largeman, el padre de Andrew, termina solo y pensativo, quizás arrepentido; y Andrew junto a Sam.
No tengo más que decirles que exploren el abismo infinito, será una buena experiencia, y vean la peli quienes no la han visto, pues así como Sam advierte sobre la canción de The Shins: “You gotta listen to this one (song), it'll change your life”, yo les advierto que esta película puede cambiar su visión de algunas cosas, si la saben observar con el ojo adecuado.
Sin embargo, no todas las lluvias me gustan… me gustan las lluvias tropicales, las lluvias ruidosas, las lluvias de ideas, las lluvias de daiquiris de fresa y las lluvias ácidas. Las de chocolate me encantan, pero decidí bajar cinco kilos. En cuanto a las lluvias de lágrimas, lluvias de verdades, lluvias de recuerdos y esas lluvias centelleantes en las que “diosito mueve sus muebles en el cielo”, dejaron de gustarme cuando me di cuenta que ya soy una adulta y aún no me llevo bien con la realidad.
Está cura lo que me sucede con The Presets, que se han convertido en mi banda preferida a partir precisamente de las ironías con las que su música ha abarcado las etapas de mi vida sin dejar nunca de hacerme sentir mariposas en la panza que vuelan al ritmo de sus beats.
Pues no es una banda que recomiende, ustedes verán:
Antes, cuando tenía miedos, estaba enojaba o triste, ponía Girl and the Sea (el tema principal del soundtrack de mi vida ja), y en verdad que la rola hacía desaparecer todo miedo, cobardía, tristeza, mala fe. Cualquier demonio que me estuviera atacando.
Luego, en mis experiencias enteógenas eran las canciones de The Presets las que me hacían bailar (mdma) o llegar a trips perceptivos demasiado grandilocuentes (cannabis, psilocybe, etc...)
La ironía con The Presets radica en que hace un par de años yo fui chica indus -diría la Yoca-, rivet -dirían en el D.F.-, japanish stylish -dirían los ignorantes a la contracultura-, cyber punk -diría yo-. Paulatinamente fui dejando aquél estilo (de vida, de vestir, de todo) por considerarlo un movimiento sin trasfondo ideológico.
Lo que descubrí es que el cyber punk fue creado, por un lado por ingenieros y por otro, por amantes de la Ciencia Ficción -ninguno de ambos tiene que ver con mis intereses-. Surgió pues la Cyberficción como literatura -con todo y su libro en Alfaguara-, la música que en un principio era de inclinaciones políticas con bandas como Assamblage 23, VNV Nation, Fortification 55, Front 242, etc, comenzó a llenarse de tintes numéricos, computacionales y cientificistas-futuristas (Decoded Feedback, God Module, Controled Fussion, Generic Variation, Fictional) y terminó en mierdas como Zombie Girl. El movimiento se extendió al cine con pelis como The Matrix o The Gene Generation, y con ayuda de personajes como Ken Goffman se iniciaría una nueva era para el cyber punk industrial.
Durante mis épocas de cyber punketa no me tocó tanto ésta aceptación que hay actualmente para con el movimiento, pues me tocaron los años más "under". Hoy en día lo repelo. Me gusta quizá la estética, pero la música y sus temáticas se me hacen superfluas y sin sentido. De hecho estoy segura que no pasará de ser un movimiento más de los muchos que existieron y existirán en la década del 2000 y cuyo boom irá decayendo, aunque tal vez conserve sus fieles seguidores, como el Heavy Metal aún tiene a sus viejitos calvos y de colita de caballo llena de canas.
Me he desviado un poco sólo para decir que mis The Presets sufrieron un cambio estilístico, pasando de un dance rock, neo electro, avant-garde club/dance a algo que ellos llaman "psychadelic techno industrial". Así es, ¡industrial! (léase con el acento gringo, por favor). En principio me asusté, pero para mi suerte fue una evolución que no desagradó a mis oidos ya que es muy parecido a lo antiguo pero con toques industriales (sonidos de máquinas, ondas computacionales, etc).
Si yo ya dejé atrás el industrial, mientras que ellos apenas van entrando, lo lógico es que me dejen de gustar, sin embargo, me han acompañado a abrir una nueva etapa en mi vida con unos nuevos The Presets de los cuáles su música no me llamará a meterme a bares como The Under o el DadaX vestida de ánime japonés, tampoco será ya mi banda amuleto anti-demonios internos, ni mi puerta a visiones enteógenas... no sé la verdad qué serán. Yo sólo los disfruto porque aún las mariposas en mi panza vuelan al ritmo de sus beats y con más razón tratándose de beats nuevos, distintos de los que escuché durante tanto tiempo.
En conclusión -y gracias por los que hayan llegado hasta ésta parte de mi larga confesión)- no los recomiendo no porque sean malos. Más bien todo lo contrario: me gustan tanto tanto tanto, que me da envidia que alguien más los escuche (jaja) y sienta lo mismo que yo, porque en verdad les digo: mi relación con The Presets se ha tornado enfermiza.
Tiene un tatuaje en la piel y una buena familia.
Tiene un novio espacial.. le dice que lo ama
pero ella no ama a nadie (sí lo amo!).
Miren.. mírenla bien,
ella es tan linda, ella es tan free.
Taaan free. Uo o o oo!
Ella... es una chica light.
Tiene un amigo francés (austriaco!)
y tiene el pelo fucsia.
Ella.. siempre huele bien
y siempre está bronceada
y siempre está drogada.
Miren.. mírenla bien,
ella es tan linda, ella es tan free.
Taaan free. Uo o o oo!
A la memoria de nuestra amiga Sarahí, 18 de junio 2008,
porque ella, sin embargo, jamás despertó del sueño
en el que un depravado golpeador la apuñaló con una navaja.
Y de la gran casona, el fantasma se hallaba metido en una sola habitación, amplia y alargada con un pasillo y muchos closets.
Eran amigos todos los que integraban el grupo; entraron a la casona, quién sabe en busca de qué, pero escuchando desde la planta baja el ruido que había en el cuarto de las manifestaciones. Sintieron primero un miedo silencioso, luego se armaron de valor.
Subieron las escaleras y entraron a la habitación, los closets comenzaron a cerrarse y abrirse, las cobijas de las camas a volar por el aire y de repente una fuerza invisible atacó a Eva, la zarandeó por encima de todos y la aventó contra la pared, después unos puños inmateriales le azotaron el rostro. Los compañeros perseguían a la joven que rodaba y volaba por el cuarto, tratando de salvarla de la furia de aquél poltergeist al que habían llamado “Pancho”.
Le gritaron su nombre “¡Pancho, Pancho, suéltala!”, hasta que lanzó a la chica al suelo, entonces ella intentó correr hacia la puerta pero ésta se cerró de golpe, fue jalada de los pies hacia el centro de la habitación y otra vez comenzó a ser golpeada, Pancho la elevaba para luego dejarla caer, le contorsionaba el cuerpo, le cortaba la piel, hasta que los jóvenes la tomaron en brazos, abrieron la puerta y salieron. Tenía un ojo morado, los labios reventados y la cara hinchada, ella se limitó a decir: “¿Qué le pasa, por qué se ensaña conmigo?”.
Se fue la luz en toda la casona, huyeron a gatas en medio de la oscuridad hasta dar con la salida. Subieron a un automóvil que Eva comenzó a manejar a toda velocidad, pero al dar una vuelta demasiado abierta, se rompió el barandal del puente (o highway) y cayeron al vacío. La sensación de caída era tan real, que despertó… “Eva, estabas soñando”, se dijo a sí misma y se encontró tranquila en su habitación de Chihuahua.
Y entonces despertó en serio… estaba en Tampico y la muchacha del aseo quería tender la cama.
it's torturous analytical thoughts make me go insane.
And I use mouthwash, sometimes I floss.
I got a family and I drink cups of tea,
I've got nostalgic pavements, I've got familiar faces,
I've got a mixed-up memory and I've got favourite places.
And I'm singing "oh oh" on a Friday night and I hope everything's gonna be alright.
This is my face, I've got a thousand opinions and not the time to explain.
And this is my body, and no matter how you try and disable it,
yes I'll still be here.
And, this, is my mind and although you try to infringe, you cannot confine.
And, this, is my brain and even if you try and hold me back,
Tomando vino todo el día, sola en casa de él, esperando a que llegue de trabajar y la meta en la cama y juntos vean películas y viajen por las galaxias y se amen hasta evaporarse el uno con la piel del otro.
Tomando vino... sola en casa de él... esperándolo... su novia.
No quiero pensar qué tipo de esposa tendrá el pobre.
A algún niño lo molestan en la escuela, alguna jovencita sufre el divorcio de sus padres, unos cargan con culpas de pecados a los que incomprensiblemente no pudieron negarse y otros cargan con personas, conflictos o vituperaciones que no les corresponden.
Unos son víctimas de la tragedia: ataques sexuales, muerte de seres queridos, pérdida de grandes bienes... Otros, como Marce... mueren en el calor del infierno urbano justo el día de su cumpleaños.
En la vida todos traemos nuestro infierno personal.. no importa qué tan profundo o vano le parezca a los otros, el hecho es que nos afectan en la medida en la que nosotros sentimos y vivimos.
Eva está en depresión... temporal. Como son los infiernos siempre momentáneos. Lo feo es que un infierno acarrea otro.. y son como los deseos, aún no acabas de tener algo que deseabas cuando ya estás deseando otra cosa.
El ser humano es maravilloso y complejo.
Quería estar con Ulises, perdió su avión adrede. De ello se desprenderían problemas por todos lados para los amantes... Y aunque Eva es un ser humano que tiende a la estupidez, sabe la clave para no convertirse en carbón inférnico: afrontar SIEMPRE las consecuencias de sus actos.
Pues la recomendación de la semana es la banda estadounidense Kings of Leon, para los que no los hayan oído aún. Se escucha como garage, alternativo.. aunque por ahí vi que lo consideran southern rock.
El southern rock es un género gringo, y se llama así porque es una mezcla entre country (del sur), rock and roll y blues... TOTALLY RETRO como podrán ver, pues viene desde el rock 'n' roll cincuentero, el blues setentero y el country de todos los tiempos (a partir de los años 20s).
Y así Kings of Leon nos traen un estilo fresco, moderno, algo sucio como es el garage, y que se llega a comparar con bandas como The Strokes. Aunque a mí me parece bastante diverso de estos últimos...
No importa con quién se les compare, ni que le hayan abierto conciertos a U2, que hayan salido en Rolling Stone, ni que hayan estado en los primeros lugares de la Billaboard, lo chingón es su música con letras bastante juveniles, intransigentes, sombrías, lastimosas, escandalosas, atmosféricas y hasta espirituales para un humor despreocupado, reverente, romántico, pasional. Es música que mueve a la reflexión, exuberante, en veces tensa, pero energetizante y créanme... con mucho mucho feeling.
Pueden checar su estilo físico, que está genial, leer la historia de la banda que está muy buena (son hermanos-primos, hijos de un predicador..) o pueden ver que tienen ya varios álbumes, pero el que les recomiendo es Because of the times del 2007:
Knocked Up
Charmer
On Call
McFearless
Black Thumbnail
My Party
True Love Way
Ragoo
Fans
The Runner
Trunk
Camaro
Arizona
Mis preferidas, por el momento -porque tiendo cambiarlas ja- son "Knocked up" que está hermosa y "My party" que está bien dance :)
Eva y Ulises tenían un bote inflable que además era submarino. Era compacto, pero cabían cuatro personas. Viajaron en él a un complejo de departamentos submarinos del que eran socios. Cada departamento era como una van con todo integrado, su pequeña cocineta, frigobar, una mesita y un par de camas dimutas. Por las ventanas se veían los peces y los tiburones.
Habían recibido visitas... Ana, Bekka y Ramón. Los había llevado un submarino-bus que paseaba turistas hacia los departamentos.
Eva estuvo feliz de recibirlos, aunque Ulises se mostraba incómodo por la presencia de alguno de ellos. Lo único que había en el frigobar, por ocupar todo su espacio, era una gran caja de jugo de uvas, que Eva ofreció a sus invitados.
Sonó la alarma de emergencia, el lugar se iba a deplomar. Todos entraron en un pánico nervioso, tenían que tomar su bote inflable que además era submarino, pero no cabían los cinco, uno se tenía que quedar.
Ulises decidió que se quedara Ramón, y desde la lejanía en el bote inflable que además era submarino, vieron los departamentos caer poco a poco.
Mientras Ulises conducía, irrumpió en el bote un silencio general. Eva y las demás muchachas sólo esperaron, sin decir nada, que Ramón pudiera tomar el submarino-bus a tiempo.
Yo me enamoro de la inteligencia, y me enamoro de los que se enamoran de mi inteligencia y también me enamoro de los que se enamoran de que me enamore de su inteligencia, es un círculo vicioso donde ningún tonto cabe, pero donde los inteligentes terminamos siendo inevitablemente tontos.
Érase una fiesta en una casa bastante convencional, de un piso, donde había música de Hot Chip, Simian Mobile Disco, Junior Boy y así por el estilo. Había gente por todos lados... gente al fashion más vintage, más chic, cual fiesta casera de The Cobra Snake. Todos bailaban, y cantaban, y reían, y comentaban, pero Eva lloraba, sin enjugarse las lágrimas, sólo buscando a sus conocidos.
Por fin se sintió cómoda al sentir la presencia de Susi, Chuy, Pedro, Samuel... mas el invitado principal de la noche, era Karl Lagerfeld (encargado de la casa Coco Chanel), quien se encontraba, rodeado de modelos y bellas mujeres, en un pequeño cubículo a la vista de todos, adornado lounge. Eva se emocionó de verlo en vivo y de cerca, pero de ninguna manera se sintió candidata para correra a saludarlo.
Seguía llorando... sus amigos se habían acercado a ella, y cada quién a su manera, habían tratado de animarla, de averiguar qué le pasaba. Pero nunca nadie lo supo, ni siquiera ella misma.
Entró a una habitación, contigua a la cocina y con puerta y ventana al pequeño patio trasero, donde había todavía más gente. En ese espacio se proyectaba una película en el techo, de alguna manera conceptual y extraña, los espectadores tenían que echarse al suelo para observarla. Eva se recostó en un cojín y dejó caer las lágrimas (que nunca habían dejado de brotar) por sus cienes. Se acercó Chumel y le dijo:
-Oye Eva, ¿ya pagaste los 30 pesos del cover por ver la película?
Ella sacó el dinero de su cartera, y sin parar de llorar se lo entregó a Chumel. Quien le dio dos o tres palabras de ánimo, y se retiró. Pero Eva no se había quedado sola... estaba acompañada de alguien cuya presencia el narrador sintió, pero ni la Eva misma pudo descifrar.
Nadie nunca lo supo... talvez hubiera sido pecaminoso saberlo.
Los sueños son cuentos adaptados a películas. Quien sueña es el narrador, el cineasta y el espectador a su vez. Estos cuentos, como cualquier ficción, se nutren de la realidad.
En el caso de la película proyectada en el sueño, el Soundtrack puede ser antes o después: del soundtrack se adapta a la película, o la película sugiere el soundtrack.
Es decir, de la música y la vida cotidiana nace una ficción subconsciente y automática que nuestra mente nos brinda.
Por eso la función mental que comienza en mis experiencias, llega a este blog totalmente procesada:
1. Vivo.
2. Sueño una serie de imágenes que yo entiendo como “cinematográficas”.
3. Una vez en la vigilia y recordando esas imágenes, las adapto a narraciones.
4. Conciente o inconcientemente, busco el Sountrack de mi “sueño-película adaptado a narración”.
Así que aquí encontrarán: las narraciones de mis sueños, las canciones que me inspiran (canciones que más bien parecen inspiradas en mi vida o en lo que sueño) y alguna que otra sorpresa que mis estados concientes e inconcientes me brindarán: viajes astrales, posesión de las musas, explosión de sentimiento, ficciones de mi creatividad...